domingo, 15 de marzo de 2009

Taquicardia

Taquicardia (Vainica doble, 1984)


Hablar de Vainica Doble me supone un reto personal, porque realmente, y aunque todo el mundo les tenga cariño, no encuentro razones convincentes para defenderlas, y sin embargo tengo que hacerlo porque me encantan.
Vuelto a reeditar en 2008, he leído que este disco resultó experimental. Yo no lo entiendo, quizá porque a las Vainicas siempre las escucho desde el corazón y la mente abierta, y tanto a nivel estilístico como en cuanto a letras a mi me sigue sonando a ellas y sólo a ellas.
Intentar destripar un disco que bebe de lo cotidiano para meterse en lo hiperreal desde lo surreal es complicado. Los arreglos entre orquestales y jazzísticos también. Por ello no puedo más que recomendar su escucha. Y si me tengo que quedar con alguna... yo qué se: El niño inseminado, La funcionaria, La mona coqueta o Taquicardia son verdaderas maravillas, pero el resto no le va a la zaga. ¡Qué preciosidad!.


2 comentarios:

Justo dijo...

Cada vez que escuchaba que Ella Baila Sola eran las nuevas Vainica Doble me daban ganas de vomitar. Está claro que quien decía eso no había oído nunca a las Vainica: cada canción suya es un pequeño tesoro.

RFP dijo...

Las dos petardas? Quién dijo eso? Un sordo?