jueves, 3 de diciembre de 2009

Destrozando a... The ring (Ringu)

The ring (Ringu) (Hideo Nakata, 1998)


Hace ya un tiempito largo que inauguré extraoficialmente esta sección con una cortísima reseña del calcado remake americano de esta película japonesa que supuso el lanzamiento del terror japonés allende sus fronteras como el salvador de un tipo de cine que en occidente se veía agotado de ideas y estilos.
Pues bien, vista la original, y a pesar de reconocer que si que hay momentos en los que hay miedo y tensión (cosa que en la americana, y mira que es igual, es difícil, difícil...) sólo me queda decir una cosa: no hay nada en esta cinta que no hubieran hecho ya Hitchcock, Carpenter, Haneke, Lynch, Hooper y tantos otros.
Es decir, que de revolucionaria lo que yo te cuente... ¡amos hombre!


miércoles, 2 de diciembre de 2009

El final de la violencia

El final de la violencia (Wim Wenders, 1997)


A muchos nos pareció que The end of the violence, primer proyecto estadounidense de Wim Wenders tras la experiencia de Paris, Texas, era la visión pedante y aburrida de Lost Highway, con quien compartía protagonista (Bill Pullman), fecha de estreno y algunas líneas argumentales.
Mas a pesar de mi fascinación por Lynch, esa que consiguió que desterrara esta obra de mi mente precisamente por las comparaciones, hay que reconocerle a Wenders que, visto lo visto después, realizó una obra compleja y profunda sobre el bien y
el mal en la sociedad actual que además logra superar, no sin esfuerzo en ocasiones, los principales males del cine del alemán: ese gusto aleccionador y un toque metafísico que invita más al sueño que a otra cosa.
Wenders se acerca al cine de género (policiaco) sin dejar de lado sus reflexiones habituales pero consiguiendo no enervar a nadie con el tipo de filosofía existencial vacua que usaría a menudo (ya hablé hace tiempo de Hasta el fin del mundo, pero no puedo olvidarme de El
hotel del millón de dólares, quizá la peor de todas) y que tanto gusta a muchos críticos.


Los actores están correctos y el guión es acertado, aunque la realización pausada (arrítmica más bien) del germano resulta inapropiada para el tipo de relato que nos quiere contar.
No es de las peores, pero yo sigo quedándome con El amigo americano. Porque aunque parezca mentira, puedo hablar bien del cine de Wenders. Claro que eso será otro día.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Frase de la semana


Hoy es el primer día del resto de tu vida, Lee.


Katee Sackhoff en Battlestar Galactica.

sábado, 28 de noviembre de 2009

River deep, mountain high

River deep, mountain high (Ike & Tina Turner, 1976)

Tenía pensada otra entrada para hoy, llevaba toda la semana con ella en la cabeza. Pero hay ocasiones, no se si a ustedes les pasará lo mismo, en que aparece otra canción y se dedica a perseguirte allá por donde vas.
Es el caso de a la que finalmente le dedicaré el post, que llevaba sin escuchar como un año y que estos últimos días me encuentro hasta en la sopa, cosa que no me molesta en absoluto porque posiblemente es el trabajo que más me guste de la pareja (aunque Ike no tuvo nada que ver en realidad).
Disfrútenla, merece la pena.




viernes, 27 de noviembre de 2009

Glen or Glenda

Glen or Glenda (Edward D. Wood Jr., 1953)

Si no hubiera sido por la espléndida película de Burton, la figura de Ed Wood, calificado en su momento como el peor director de cine de la historia (obviamente por alguien que no sabía que algún día existirían Roland Emmerich o Michael Bay, y sólo cito dos...) hubiera quedado en el olvido para siempre jamás.
Gracias al biopic, Ed Wood se convirtió en una especie de ídolo freaky por aquello que algunos llamaban "demasiada pasión por lo suyo" y que llevaba a la construcción de películas como la que hoy nos ocupa.
Glen or Glenda tiene dos virtudes fundamentales (y cas
i que únicas). La primera es hablar y normalizar un tema como la transexualidad a principios de la década de los cincuenta. La segunda es ser (como todo el cine de Wood) precursor inconsciente del underground y del Arte y Ensayo.


Más allá de eso, Glen or Glenda es un despropósito que narra en tono documental la historia de un travestido masculino y heterosexual y alguna otra más de las mismas características sin que haya mucho sentido, y acompañado por imágenes de Bela Lugosi verbalizando frases de contenido poco entendible.
Curiosa sobre todo, y arriesgada en grado sumo, aunque sea por aquello de la historia y porque no es demasiado larga, quizá haya que verla. Aunque quizá no.


jueves, 26 de noviembre de 2009

Destrozando a... Sommersby

Sommersby (John Amiel, 1992).


Lo bueno que tiene esta sección es que si uno no está en condiciones de pensar, siempre puede recurrir a valores seguros, es decir, a Richard Gere, que mucho antes de que existieran los blogs ya sabía que se convertiría en estrella indiscutible de esta sección. Y para terminar de hacerlo echó mano de la no menos inefable a la hora de elegir proyectos espantosos Jodie Foster.
Pretenden contarnos la historia de un señor que se hace pasar por otro y engaña a la mujer, que por lo visto tiene muy mala memoria para las caras y no se acuerda de con quién se casó ni quién le hizo el hijo... o algo así.
Lo cierto es que es todo tan almibarado que te quedas ciego a los cinco minutos, ante todo por el sueño que da y lo torpe que resulta toda la mierda que van echando encima con tal de conseguir "emociones" y "romanticismo".
Un producto infumable que ni siquiera llegó a hacer las delicias de aquellos que piensan que "amar es no tener que decir nunca lo siento" (si consigo ver algún día completa Love Story, caerá aquí también). Eso sí, como hipnótico funciona.
Menos mal que la Foster no terminó el trabajo que se ve en la imagen, porque esta sección se resentiría mucho, aunque la humanidad lo agradecería enormemente.


martes, 24 de noviembre de 2009

Fantasmas de Marte

Fantasmas de Marte (John Carpenter, 2001)


Mi admiración por Carpenter es bien conocida por todos los que visitan el blog. Tanta es, que hasta pude verle aspectos positivos a la, innecesaria a todas luces, revisitación que realizó de El pueblo de los malditos. Pero hasta el crédito de Carpenter tiene un límite que parece haber sobrepasado con esta obra.
Especie de mezcla entre Asalto a la comisaría del distrito 13 y Vampiros, Carpenter sigue buscando hacer ese western que pretende desde siempre, pero ya se comienza a repetir y realiza otra vez la misma película, esta vez sin imaginación y calcando personajes, estética y ambientación de las dos obras antes señaladas.
El reparto, encabezado por una señora guapísima pero que aparte
de eso no tiene mucho más mérito, tampoco ayuda demasiado, e incluso se agradece que la primera en caer sea la reina de la inexpresividad, Pam Grier, que por más que Tarantino la resucitara en Jackie Brown, parece anclada en ese papel eterno de macho woman que sólo se permite un pequeño gesto retorciendo la boca.


Sin embargo, Carpenter vuelve a demostrar que sabe rodar y que, a pesar de todos estos defectos que bien podrían haber merecido un jueves, filma un entretenimiento bobo y superfluo, pero que entretiene y emociona. Claro que menos de lo que me hubiera gustado.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Texto de la semana


[...] Lo comprendieron porque Lucía lo había puesto en palabras, porque ellas lo habían visto con sus propios ojos y porque la estancia, la casa, y toda la ciudad estaban llenas de una tensión y una excitación que emanaban de la propia presencia del forastero; comprendieron que un hombre de verdad es un fenómeno tan extraño como una mujer de verdad.


Sandor Marai, La amante de Bolzano.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La mujer más fea del mundo

La mujer más fea del mundo (Miguel Bardem, 1999)


Más bien poca aceptación tuvo el primer largo en solitario de Bardem (previamente había rodado, junto a Albacete y Menkes, Más que amor frenesí), tanto que algunos vimos solos (y no es exageración) esta película en el cine.
Mejor suerte merecía sin embargo una película que encuentra su leit motiv y su mayor acierto precisamente en la frase promocional de su cartel, esa que pone los pelos de punta y que resume toda la historia que se quiere contar con más habilidad de la habitual para un recién estrenado en el largo.
"Sólo quiero que me quieran" se harta de repetir la protagonista durante todo el metraje, esa niña fea que hace lo posible para ser guapa y termina presentándose a Miss España como el summum de los valores que la gente admira.

Feroz crítica a esta sociedad donde todo es la imagen, Bardem firma una realización ágil en la que disfraza de cuento fantástico de intriga y terror una durísima historia de rechazo que se apoya en un guión lleno de aciertos.


Una pena que del casting sólo se salve Roberto Álvarez, ya que el resto de los papeles principales lo ocupan personas que jamás debieron tener acceso a estos papeles, la primera una Elia Galera que al parecer dice ser actriz pero no lo asemeja.
Una pena, digo, porque es quizá lo que le falta a esta película para poder ser grande. De las más originales del panorama español de veinte años a esta parte si lo es, y eso es mucho mérito, que es lo que quería contar con toda esta parrafada.


sábado, 21 de noviembre de 2009

¿Quiénes somos?¿De dónde venimos?¿Adónde vamos?

¿Quiénes somos?¿De dónde venimos?¿Adónde vamos? (Siniestro total, varias versiones en varios discos)

I've been lost, but ya estoy aquí de nuevo. Una ponencia en unas Jornadas me ha tenido separado del mundanal ruido y de las actualizaciones de este blog porque para qué hacer las cosas con tiempo.
En fin, que ya podeis respirar tranquilos, no he sido víctima de la gripe A ni de su vacuna, pero no he podido dejar todavía todo el trabajo hecho, con lo que os dejo la canción que da título a mi presentación.

Buen fin de semana.