
Hace ya un tiempito largo que inauguré extraoficialmente esta sección con una cortísima reseña del calcado remake americano de esta película japonesa que supuso el lanzamiento del terror japonés allende sus fronteras como el salvador de un tipo de cine que en occidente se veía agotado de ideas y estilos.
Pues bien, vista la original, y a pesar de reconocer que si que hay momentos en los que hay miedo y tensión (cosa que en la americana, y mira que es igual, es difícil, difícil...) sólo me queda decir una cosa: no hay nada en esta cinta que no hubieran hecho ya Hitchcock, Carpenter, Haneke, Lynch, Hooper y tantos otros.
Es decir, que de revolucionaria lo que yo te cuente... ¡amos hombre!
Pues bien, vista la original, y a pesar de reconocer que si que hay momentos en los que hay miedo y tensión (cosa que en la americana, y mira que es igual, es difícil, difícil...) sólo me queda decir una cosa: no hay nada en esta cinta que no hubieran hecho ya Hitchcock, Carpenter, Haneke, Lynch, Hooper y tantos otros.
Es decir, que de revolucionaria lo que yo te cuente... ¡amos hombre!








