domingo, 9 de diciembre de 2007

Recordando (I): This island.

This island (Le tigre).


Le tigre es un grupo formado a raíz de otras bandas, y que se definen (está así en la wikipedia) como "underground electro-feminist performance artist". Para entendernos, se trata de un grupo de bolleras punkies (al menos una de ellas lo es), con cantos al feminismo, la libertad sexual, y la denuncia respecto a los abusos de los hombres. Sonar suenan a casi todo, a mi me recuerda mucho a todos estos grupos de mujeres rockeras (o algo así) tipo The Hole. La diferencia es que Le tigre son muy buenas.
Este, su tercer disco, que tuvo algo más de difusión que los dos anteriores (Le Tigre y Feminist Sweetstakes), me lo compré hace algunos años (es del 2004), y lo escucho sólo de vez en cuando. Pero el otro día, y para mi sorpresa, pusieron su versión del I'm so excited (que ahora no recuerdo de quien era originalmente) en un bar al que nunca había ido, y al que, gracias a esto y a que me volvieron a recordar que hacía mucho que no escuchaba a Franz Ferdinand, pienso volver a menudo. Las canciones son de estilos muy distintos, y yo me quedo, sobre todo con Seconds, segunda pista del album, de apenas dos minutos de duración, y de una fuerza y energía admirables. Claro que el resto tampoco tiene desperdicio.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Resumen semanal (IV): Muchachada Nui (12)

Muchachada Nui. Episodio 12.


Presentado por Ahmadineyad, presidente iraní, ese país donde no hay homosexuales, según dice él, en pleno proceso de construir una bomba atómica, que es alcanzado por un rayo, que lo agranda y termina caminando por el mundo como Doraemon. Poco destacable. Ya he dicho que una vez al mes era mejor, se gastaba menos el humor. Algún sketch muy bueno (el del hombre al que todo le pasa y va a un comisario europeo al que sí que le pasa de todo), Enjuto Mojamuto y Angela-Lansbury Klamstein metida en Cube (algún día hablaré de esa película, a ver si la vuelvo a ver), y Marcial, en las mismas de siempre. Poco más. El Celebrities de Uri Geller tampoco estuvo mal.

Clásicos modernos, volumen 3: Pesadilla antes de navidad.

Pesadilla antes de navidad. (Henry Selick, 1993)


Casi quince años después del estreno de esta maravilla, poco se puede decir. Tim Burton idea una fábula acerca de la monotonía, el amor, el sentido de la existencia... en base a unos personajes de plastilina, y Henry Selick la dirige con un sentido de la estética, muy inspirado en Burton, y una sensibilidad deliciosas, que hace que sea la primera gran película de animación para adultos salida de un gran estudio yanqui en años, hasta la aparición de las películas de Pixar. Todo ello acompañado por una banda sonora espléndida de Danny Elfman (que también compone la de Mujeres desesperadas, las de todas las películas de Burton, y algunas otras que no recuerdo ahora mismo), que hacen de esta película uno de los mejores musicales estrenados en muchos años.
Tampoco creo que haga falta que yo lo diga.

Nuevos grandes: Sawdust.

Sawdust. (The Killers, 2007)


En realidad tampoco son tan nuevos. Llevan ya cuatro o cinco añitos publicando. Pero para demostrar que se es bueno, hay que hacer varias cosas que lo verifiquen. y The Killers lo están consiguiendo. Este Sawdust es su tercer album, y, en un alarde megalomaníaco que sólo tienen los grandes, con sólo dos discos a sus espaldas, se atreven con un album de canciones inéditas, este que nos llega ahora, con apenas cinco años de carrera.
Excentricidades aparte, el disco es bueno como lo eran los anteriores. Si alguien me pregunta por qué, no puedo explicarlo. No hacen nada nuevo, ni original, ni tienen mejor ni peor voz que nadie, ni suenan mejor ni peor que nadie, pero suena bien y transmite sensaciones y sentimientos, aunque no se conozca la letra, que es lo que tiene que hacer la música.

Granada es mucho: Niños mutantes.

Niños mutantes.

Granada, quizá por esa mezcla cultural que siempre ha habido, por ese ir y venir de culturas y de gente de distintas nacionalidades, por ese ambiente universitario, por esa gama política (desde lo más fascista a lo más anarquista), siempre fue buena cuna musical. A lo largo de los 80 y los 90, y, una vez desaparecidos 091, fueron muchos los grupos que surgieron, haciendo muy buena música, para conseguir mantener el estatus de Granada como uno de los pilares del pop-rock de vanguardia dentro de este país.


En este contexto (de los que surgieron, sin ir más lejos, Los Planetas), y a partir de un grupo llamado Mama Baker, se forma un grupo de pop-rock indie, estos Niños Mutantes, que no tuvo la suerte que tuvieron otros de ser publicitados, pero que esconden dentro de su música, momentos de una brillantez terrible. No se si nunca llegaron a sacar un LP. Yo lo que tengo son EPs y singles. Pero hay que escucharlos. Todavía siguen en activo, dando conciertos y actuando en festivales. No sabemos si sólo comen de eso, pero es una pena que haya gente buena que no puedan poner su música al alcance de la mayoría, y Paris Hilton haya sacado un disco. ¿De verdad es buena la industria discográfica?

Desquiciadas: Mujeres desesperadas.

Mujeres desesperadas.


Ayer me estuve repasando parte de la primera temporada de esta serie. La descubrí tarde, quizá porque el que fuera la preferida de Laura Bush me tiraba un poco para atrás, por eso la mayoría de la primera temporada no la había visto.
El problema que tienen todas estas series que comienzan tan bien, es que caen con mucha facilidad, acercándose a lo más dramático (que siempre es más fácil) y a lo inverosímil. Eso le pasa a Mujeres desesperadas también. La tercera temporada (que es la primera que ví) no está mal, tiene momentos brillantes, y la calidad de la serie es buena, por más que casi todas las tramas se metan de lleno dentro del ámbito de lo fantástico. La segunda es bastante mejor, con esa mezcla hilarante, de intriga y drama. Y la primera es lo que debería haber sido todo el tiempo, la esencia de lo que consiguió que fuera una serie alabada.
La historia ronda en base a varias familias de un barrio residencial caro de una ciudad cualquiera de los Estados Unidos, donde, a partir de un acontecimiento traumático, aparente leit-motiv de la temporada, se muestran las miserias de todas esas familias de ricos y/o famosos, desde un tono sarcástico a otro más dramático (aunque poco), y con múltiples intrigas paralelas a la línea básica argumental. Todo ello adornado con pullas que dejan al doctor House como un alma cándida (la violencia doméstica empieza por el lenguaje), y por unos personajes que nadie se explica como pueden ser amigas. La caprichosa Gabrielle, la competitiva Lynette, la infantil Susan, la pérfida Eddie, y, sobre todo y ante todo, ese fantasma de madre y esposa perfecta llamada Bree (a Marcia Cross le van bien los papeles de perturbada), que representa la quintaesencia de todo lo que es motivo de burla en la serie, a lo que se añaden hijos psicópatas, maridos perturbados e infieles, cotillas perversas, vecinos misteriosos, hombres guapísimos (¡vivan el fontanero y el jardinero! De este tipo ¿no se encuentran en España?), y toda una flora y fauna terrible para convivir, a la que se tienen que enfrentar todas las protagonistas.
El ambiente alocado lo inunda todo, pero, como ya he dicho, el problema de todas estas series es que eso mismo que engancha, se va perdiendo. A mi, y actuando en la serie además de Marcia Cross, Doug Savant, me recuerda cada vez más a Melrose Place, que llegó a ser un esperpento divertidísimo, por la locura de los guiones. Esperemos que se recuperen pronto. ¿Y si de verdad contratan a Beckam y a Robbie Williams para hacer de una pareja gay? Eso sí sería divertido.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Finlandeses: Delicioso suicidio en grupo.

Delicioso suicidio en grupo (Arto Paasilinna)


Se lo he recomendado a todo el mundo, y de hecho lo tengo prestado. Era uno de esos libros que tenía pendientes cuando me dio por hacer recuento (iban 7), y el primero que me terminé. Libro delicioso, de humor muy nórdico, irónico, satírico, y que, con una educación exquisita, eso sí, se dedica a no dejar nacionalidad europea con cabeza. Es de una narrativa ágil, y de cierto encanto. Esconde pildorazos en casi todas sus páginas. Como arma de destrucción masiva es terrible. Lo recomiendo enfebrecidamente a todo el que tenga un poco de sentido del humor. Del humor negro, se entiende.
La trama se basa en dos individuos, que coinciden a la hora de suicidarse en el mismo granero. Como a ambos les parece que es de muy mala educación suicidarse en el mismo sitio que lo está haciendo otra persona, deciden posponerlo y, finalmente, organizan una asociación de suicidas que recorrera media Europa camino del suicidio. El final os lo leeis vosotros. Como ya he dicho, el tema fundamental, que a muchos les dará reparo, está tratado con exquisito tacto, dentro de un país donde el hecho de defenestrarse es una cuestión cultural. De lo que se trata es de cuestionar eso. Que os lo leais, vamos.

La mejor película del año: Deathproof.

Deathproof. (Quentin Tarantino, 2007)


Estamos llegando al fin de un año, y hay que recopilar. Yo sólo lo voy a hacer ahora. Porque Deathproof lo merece. Pensarán que exagero. Es falso. Sinceramente, y a pesar de que prácticamente no he ido al cine en todo el año, creo que esta es, si no la mejor (vamos a ser menos tajantes) una de las mejores que se ha estrenado en cines. Lo puedo asegurar porque es una película magnífica en sí, sin necesidad de ser comparada con ninguna.
Segunda parte de ese proyecto de Tarantino de resucitar el Grindhouse, pensada para emitir tras Planet Terror (de Robert Rodríguez, bastante irregular, aunque divertida y sangrienta como cualquier gore), Deathproof es la prueba de que, por mucho que intente cambiar, el autor siempre es fiel a si mismo, cuando es autor. Es puro Tarantino (ya lo dije en su momento en el otro blog), sin más. Y en realidad son dos películas bien diferenciadas, la primera de intriga, y la segunda un divertimento divertidísimo (valgan las redundancias) en clave de humor. Al final, la adrenalina sube, y sales del cine (la vi tres veces en dos semanas) con ganas de correr mucho y partir jetas. Diálogos ingeniosos, carreras espectaculares, una banda sonora que es mucho (como todas las de Tarantino), y mi nueva ídola: Zoe Bell, especialista (doble de Zena, la princesa guerrera, y de Uma Thurman en Kill Bill), metida a actriz. Me he cansado de repetir que de mayor quiero ser como ella.


miércoles, 5 de diciembre de 2007

Resumen semanal (III): Muchachada Nui (10-11).

Muchachada Nui. (Episodios 10 y 11)


Presentados por Tita Cervera y Lars von Trier, e inspirados en una película verduscona de los 70 y en Dogville, respectivamente. El primero me dejó más igual, pero el de von Trier me encantó. Como datos destacables, la reaparición del bonico del tó, y, de Las aventuras del joven Rappel, divertidísimas como de costumbre. En realidad, hace una semana que vi el segundo, y el primero lo vi en su momento. Hoy es el siguiente capítulo. Estoy hecho un desastre con este tema. Enjuto Mojamuto y Marcial siguen siendo de lo mejor del programa, y lo cierto es que ya se repiten más de la cuenta. Me reía más cuando era mensual.

El mundo real: A punto de estallar.

A punto de estallar. (Risa Green).

Lo vi en La casa del libro, y se lo compré a una amiga. Pero antes de regalárselo, me lo leí yo, para comprobar que daba lo que ofrecía. No es que sea una obra maestra, es un libro entretenido y poco más. Pero si que da para tratar todo el tema de la maternidad con cierta verosimilitud. Es la historia de una tutora de un colegio de niños pijos de Los Ángeles, que, aun a su pesar, y debido a las presiones, se queda embarazada. La autora lo deja claro al principio, está encantada con su hija, pero si que se presenta el embarazo como lo que es en muchos casos, un tormento en el que el organismo se vuelve loco, y tiene consecuencias negativas más o menos previsibles, por mucha carga afectiva que se le quiera encontrar. Es, por una vez, el relato sincero de una madre que no está imbuida por esas estupideces de la maternidad que hace, como bien retrata el libro, que todo sea maravilloso (hasta las náuseas, los vómitos, y el parto mismo), y de lo complicado que en el mundo occidental hacemos de uno de los actos (junto con la comida y el sexo mismo) más naturales que existen. Recomendables a papás, mamás, y a los que no dejan vivir a los demás queriendo que renuncien a su vida teniendo hijos. Leéroslo antes.