lunes, 11 de mayo de 2009

Frase de la semana


Canta, oh diosa, la cólera del Pélida Aquileo, cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves -cúmplase la voluntad de Zeus- desde que se separaron disputando el Átrida, rey de hombres y el divino Aquileo.


Homero, La Iliada (Canto primero).

sábado, 9 de mayo de 2009

Esto ya no es lo que era

Esto ya no es lo que era/Eso es así (Alfonso Sánchez)

Hace tiempo que no ponía ningún vídeo de youtube, más que nada porque no encontraba nada que mereciera la pena. Pero una amiga me envió dos enlaces ayer, bajo el título de Trilogía Sevillana (supongo que quedará un tercero), cortesía de la productora mundoficción, que encuadran tipos clásicos de "sevillanos", en este caso los canis y los pijos, demostrando además que hay mucho talento en la gente que hace cortos. Si no, mírenlos y analícenlos bien.

Esto ya no es lo que era
.



Eso es así.


viernes, 8 de mayo de 2009

Arsénico por compasión

Arsénico por compasión (Frank Capra, 1944)


Al parecer mi subconsciente ha decidido que los viernes en este blog se van a dedicar a grandes obras de todos los tiempos, o eso al menos es lo que parece. Conmemorando además que mi madre tiene perfil en facebook, y que por tanto, después de dos años de bloguerío, por fin va a tener la posibilidad de descubrir las inquietudes de su querido hijo (y asustarse con algunas de ellas, si la conozco), realizaré hoy un pequeño comentario sobre una de sus películas favoritas de todos los tiempos.
Arsénico por compasión es una deliciosa comedia clásica, que quizá (y sólo quizá) no llegue a la magnificencia de otras joyas de la época, pero que no deja de ser una joyita descacharrante que, a través de una filmación elegante y tendente a la dulcificación, como era habitual en Capra, esconde una de las tramas más macabras de todo el Hollywood clásico. Si no, cómo calificar la historia de esas caritativas ancianitas que aderezan con arsénico los manjares que dan de comer a esos pobres indigentes con tal de mejorar sus vidas de la única forma que les parece digna, para enterrarlos después en el sótano de su casa.


La naturalidad con que las ancianas realizan su labor filantrópica comparada con el histrionismo que despierta a su alrededor, sobre todo en su sobrino a punto de casarse, esconde los mayores (y mejores) gags de una película que basa su atractivo en ellos, pero no es lo único.
Capra, como el gran director que es, construye una comedia de enredo donde este hecho central se convierte en anecdótico (y no desvelaré más) y no podemos parar de reír, que es lo que tienen que hacer las comedias, sin caer en lo fácil y planteando dilemas morales para el que los quiera resolver. El que no, podrá abandonarse al disfrute de una de las comedias más divertidas que ha dado yanquilandia.


jueves, 7 de mayo de 2009

Destrozando a... Watchmen

Watchmen (Zack Snyder, 2008)


Zack Snyder se está especializando en hacer versiones de cómic para el cine. El problema es que las capacidades de este señor no parecen excesivamente profusas, y si bien el resultado en 300 podía ser aceptable, porque basaba todo el encanto en la estética, fundamento natural del cómic en que se basaba, en Watchmen, historia de mucha mayor profundidad, se notan mucho más sus deficiencias, a pesar incluso de los impresionantes títulos de crédito, ese recorrido por la historia americana en base a las andanzas de los héroes durante cuarenta años acompañadas por The times they are changing, de Dylan.
Pero precisamente es ahí, y únicamente ahí, donde de verdad se puede ver algo parecido al cine. Y es que esos escasos cuatro minutos esconden más capacidad narrativa que las interminables dos horas y media que dura el resto de la película, pesada, infantil y plomiza por más efectos especiales que tenga. Snyder se pierde en una trama excesivamente compleja para lo que nos quiere narrar y lo reduce todo a cuatro peleas y una historia de amor descafeinada que no sirven para que no entre el sueño.


Todos los seguidores del cómic lo vaticinaban, y acertaron de pleno, por más que en el último Fotogramas me haya hartado de ver, para mi sorpresa, muchas estrellitas a la hora de calificarla, como ya pasó con Hellboy 2, lo que me hace preguntarme ¿de verdad los críticos saben de cine?

miércoles, 6 de mayo de 2009

La buena estrella.

La buena estrella (Ricardo Franco, 1997).

Vamos a hablar de la única ocasión en que el nombre de la Menestra ha estado ligado a la magnificencia cinematográfica, y me temo que es la última que lo estará. Ante todo porque, como ya demostró al tenerse que hacer cargo del final del rodaje de Lágrimas negras tras el fallecimiento de Ricardo Franco, el talento para hacer esta preciosidad de película lo tenía el director, y ella sólo actuó aquí de co-guionista.
Tengo que reconocer que tuve mis reticencias iniciales, fundadas quizá en la reiteración de los cineastas españoles en los dramas costumbristas que terminan
siendo todos iguales, pero superadas estas, me encontré ante una de las películas más bellas que vi a finales de los noventa. La buena estrella es una película de susurros, de miradas, de gestos... algo que no necesariamente tiene que ver con el guión.
La historia que nos dibujan en realidad es anecdótica: un hombre salva a una chica de su chulo y la encauza por la buena vida, para comprobar que, tiempo después, la chica volverá con su chulo por motivos puramente pasionales... mientras lo que nos muestra Franco es cómo rodar una película romántica de verdad.


Llena de poesía, tristísima y conmovedora, la triste historia de Rafael y Marina está llena de sensibilidad y afectos, que no necesariamente hay que decir, porque se muestran. Y los actores, incluido Moyá, pocas veces han estado mejor.

lunes, 4 de mayo de 2009

X-Men origins: Wolverine

X-Men origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009).

No voy a negar que el cine de entretenimiento puro me gusta, sería una necedad por mi parte. Y tampoco que, a pesar de los buenos consejos, sigo consumiendo productos de marketing en cantidades indecentes, aunque luego intente purgar mi culpa hartándome de expresionismo alemán. Pero no veo, nunca he visto, nada de malo en estar dos horas sin pensar absolutamente en nada y disfrutando de la tontuna.
En realidad mi incursión en lo que sería la tercera parte precueloide de los X- Men no tiene nada que ver con eso, sino en el protagonismo de un Hugh Jackman que cada vez está más guapo. Y eso es todo.


Cabe decir que la película es rápida y ágil, aunque floja, floja, y más floja, en todos los aspectos. Claro que eso lo ha explicado Lo esta misma mañana mejor que yo. Ella ya lo ha dicho todo. Yo sólo me apunto a la moda.

Frase de la semana.


"El cine español necesita un buen bisturí. La piratería no es el mayor problema que tiene. El gran problema del cine español es la falta de talento."


Juan Marsé.

[P.D.: No cito procedencia porque no he conseguido encontrar el artículo, leído en un foro en facebook. No obstante, repitió lo mismo unos días después delante de la Menestra...]

domingo, 3 de mayo de 2009

Joe Strummer: the future is unwritten

Joe Strummer: the future is unwritten (Julien Temple, 2007)


Creo que está previsto que se estrene no dentro de mucho el biopic sobre Ian Curtis titulado Control. Lo que resulta incomprensible es que dos años después de su estreno sigamos muchos sin tener noticias en España de cómo se distribuyó este documental sobre otro de los iconos musicales de finales de los 70.
Julien Temple parece haberse autonombrado cronista oficial de la época, y tras el (relativo) éxito de The filth and the fury (La mugre y la furia), un interesantísimo y despiadado documental sobre los Sex Pistols, inició la realización de este film dedicado al cantante de The Clash, claro que, comparado con el realizado sobre el otro icono iniciador del punk, este último sale bastante mal parado.
Y es que Temple quiere abarcar demasiadas cosas: la completa vida de Strummer, sus vicisitudes con el grupo y su vida posterior, quedando todo
al final en una sucesión de anécdotas con lo que el director cree dar suficientes datos para una visión global de la psique del cantante. Temple además filma demasiadas cosas, enmarca a Strummer en demasiados sitios y da una versión bastante descafeinada de su vida, demasiado amable en todo caso y evitando descaradamente sus defectos, de esa forma tan poco sutil que es nombrarlos como si no pasara nada.


Múltiples conversaciones con gente que conoció a Strummer en algún momento de su vida (aunque no necesariamente de forma profunda), todas ellas en esas fogatas que Strummer popularizó a modo de comuna, construyen una narración esporádica y dispersa que sirve únicamente para quedarse con la miel en los labios. Parece que el autor está más interesado en la trascendencia del cantante (y no de lo realizado por él) que en la vida que comenta, y se dedica a ensalzar la misma fama que a Strummer tan incómoda le resultaba, obviando casi el resto de su vida y realizando un esbozo de un posible estudio psicológico que queda, la mayoría del tiempo en un "no era feliz", tan vago como consabido e innecesario.
Dos horas para no ahondar y quedarse en la superficie parece demasiado tiempo. Pero si tienen un rato y les gustan los Clash, quizá esté bien echarle un vistazo, a modo de curiosidad.

sábado, 2 de mayo de 2009

Pluton BRBnero

Plutón BRBnero (La 2)


Esta es una de esas series que de aquí a nada se van a convertir en objeto de culto, y eso sin que medie en modo alguno la calidad, como suele pasar en estos casos, sino teniendo en cuenta fundamentalmente la forma de la misma y, sobre todo, la manera tan estúpida que han tenido de programarla.
Es lo que pasa siempre con el culto: no se debe a la difusión masiva. El culto tiene que ver con un tipo de productos no necesariamente buenos que se descubren fuera de la masa, aunque posteriormente lleguen a ella, y el estar fuera, precisamente, es lo que le da valor a la misma.
Plutón BRBnero no es una buena serie, lo digo antes que ninguna otra apreciación para que quede bien claro. Plutón BRBnero es una serie pretendidamente trash, esforzadamente trash, que no lo es en absoluto. La producción es impecable para que todo parezca sucio y bochornoso, no se escatiman en efectos digitales ni en maquillaje, y el rodaje es preciso y de calidad. Lo trash viene del contenido en sí, un contenido tan aparentemente sucio como la estética que lo rodea, pero que sólo es así en apariencia.

Plutón BRBnero juega con unos personajes tópicos y vistos mil veces, con unas situaciones que tienen la locura de lo facilón y con una emoción que no emociona... porque lo que pretenden de la Iglesia y Guerricaecheverría, sus autores fundamentales, es realizar una sitcom en el espacio y poder así reírse de todo. Pero donde fallan precisamente es ahí. Los guiones, aunque esconden hallazgos memorables, no están bien rematados, la mayoría de los actores no son creíbles (especialmente Carolina Bang, el androide guapo) y se repite demasiado lo ya visto en demasiadas partes, con lo que lo que podría, por muy estereotipado que fuese, haber dado resultados impresionantes, se queda solo a medias.


Y explico que sólo a medias porque en realidad es una buena forma de ver algo para no pensar. Los capítulos son divertidos (aunque sea a base de lo mismo de siempre), contiene algunas escenas memorables (como la forma de acabar con la inspección de Hacienda) y Carlos Areces y Enrique Villén en su papel de alienígena están estupendos y divertidísimos. Como ya he dicho, se trata de no pensar y esta serie ayuda a ello. Lo que cabría preguntarse es qué habría pasado por ella emitida en La 1 en horario decente y con suficiente publicidad... luego se quejarán de las audiencias.

viernes, 1 de mayo de 2009

M, el vampiro de Dusseldorf

M, el vampiro de Dusseldorf (Fritz Lang, 1931)


No quería repetirme tan pronto con directores, había hecho la promesa este año, pero es impepinable que, tras ver M, tenga que hacerlo.
Como ya dijimos (no sólo yo, también alguno en los comentarios) c
uando hablamos de El doctor Mabuse, es difícil, por no decir imposible, encontrar una película fallida de Lang. Esta, de hecho, no solo no falla sino que es espectacular.
Lang realiza una perfecta cinta mezcla entre lo terrorífico y lo policiaco, donde Peter Lorre compone el personaje de su vida encarnando a un asesino (y no sabemos si algo más) de niños buscado por toda la ciudad de Dusseldorf sin mucho éxito por la policía.
Vemos su primera aparición como una sombra, sin mostrarnos quien es, cuando "seduce" a la pequeña hija de una mujer espera en casa a la salida del colegio m
ientras prepara la mesa. Vemos su irresistible atracción a la primera infancia mientras vamos acompañándolo en su caminar. Vemos como toda la ciudad entra en pánico buscando culpables e interpretando maldad incluso en señales nimias de cariño hacia los niños. Vemos también cómo hasta los delincuentes tienen moral, sea cual sea, siendo esos mismos delincuentes los que logran detener a M y convocar un juicio público en el que es condenado a muerte de antemano, siendo sólo salvado por la intervención policial que conseguirá una condena menos punitiva. Vemos al asesino desmoronarse cuando es descubierto e intentar salvar su vida desesperadamente, invocando la compasión de los demás. Vemos como el veredicto final no termina de parecer justo.


Incoherencias todas ellas que pueden ser usadas, si queremos, para censurar la justicia y a los justos, para entablar discusiones morales, para que pensemos en la humanidad o falta de humanidad de nuestros actos y decisiones... todo ello enmarcado en un film siniestro y aterrador, intenso y dramático, entretenido y profundo. Como las grandes obras de arte.