miércoles, 26 de mayo de 2010

Todos dicen I love you

Todos dicen I love you (Woody Allen, 1996)


Corrían mediados de los noventa cuando la carrera de Woody Allen empezaba a cuestionarse, a pesar de la interpretación de Mira Sorvino en Mighty Aphrodite. Y como si estuviera dando los últimos retazos de lucidez y de coherencia, osaba terminar la más valorada y regular parte de su filmografía con su homenaje al musical (y con su última sesión de psicoanálisis posteriormente, me sigue encantando Deconstructing Harry).
Sigo sin ser excesivamente entusiasta con ese género, que en general me aburre soberanamente, pero como en otros casos escepcionales Everybody says I love you me encantó.
Es Allen en estado puro, con su ambivalencia hacia las mujeres, su crítica al judaísmo, su discurso político desencantado, su nihilismo vital, pero mucho más alegre, mucho más optimista y con el toque kitsch justo que a un musical de los cincuenta se le presupone.


Sus ciudades favoritas (y sus rincones preferidos de ellas) realzan el carácter casi de cuento de las mismas historias de amor que sirven de hilo conductor a sus preocupaciones habituales, y el elenco es más de lujo que nunca (incluyendo un pequeño y maravilloso papel hasta para Julia Roberts).
Divertida como sus mejores obras, y ácida también como todas ellas, Allen homenajea un estilo sin llegar a perder el suyo, cosa que luego pocas veces más ha podido repetir.
Y la historia del hijo republicano de la pareja demócrata que recupera la "cordura" cuando desaparece un trombo en alguna arteria cerebral... qué grande que es Allen cuando quiere, señores.


4 comentarios:

dvd dijo...

Mira, acabo de ver NINE (a la que destrozaré adecuadamente en su momento) y me he dado cuenta de que o eres un sinvergüenza como von Trier o te cagas fuera, porque ya no hay Kellys ni Fosses, sólo actores que ni saben bailar ni cantar, pero le ponen ganas al asunto; y eso no siempre es sinónimo de que un musical sea bueno (los he visto infectos de la época dorada). Dicho esto, y teniendo en cuenta el tiempo que hace que la vi, a mí también me gustó esta ida de olla repleta de buenas intenciones...

RFP dijo...

Ostia, Nine! y yo que me estaba quedando sin contenido pa los jueves.
Esta es estupenda, hombre, aunque sea porque no tiene nada que ver con un musical de verdad.

loquemeahorro dijo...

Muy buena, yo me estaba acordando el otro día de ella porque oí una versión de "enjoy yourself" y me acordé de los fantasmas bailando en el velatorio y de la conversación anterior cuando dice "todos nos convertimos en filósofos"

Ricardo Baticón dijo...

Esta peli de Allen la tengo ya muy olvidada, las confundo cn otros títulos suyos. Muy buena su última Si la cosa funciona, me reí mucho.