miércoles, 28 de octubre de 2009

El gran Lebowski

El gran Lebowski (Joel Coen, 1998)

Tras años realizando distintos experimentos con buen resultado, y después de la siniestra historia que contaba Fargo, los Coen pretendieron volver a sus inicios con la historia de Lebowski, metido en líos por una confusión de nombre, y que pasa de ser un paria fumeta a una especie de superhéroe perpetuamente drogado.
El problema de los Coen es que ya no podían hacer Arizona Baby, y The Big Lebowski pierde la frescura que se hubiera querido de ellos. La compensación sin embargo viene de todo el circo que organizan los Coen en torno a la figura de
l antihéroe, comenzando por sus dos amigos y compañeros, el tímido e ingenuo Donny y el bruto y deslenguado Walter (un John Goodman impresionante) con los que comparte partidas de bolos y rescates millonarios, y su archienemigo Jesus (posiblemente el mejor personaje de la historia, quizá algo desaprovechado), un chicano con fama de pederasta que compite con ellos a los bolos.
El resto de la gente que va apareciendo no dejan de ser como mínimo excéntricos (cuando no directamente raros), pero todos ellos derrochan el mis
mo encanto especial que tienen todas las situaciones, a veces muy absurdas, en las que Lebowski se ve envuelto.


En realidad nunca llegaré a saber por qué me gustó tanto esta película (comparte el dudoso honor, junto con Mars Attacks!, de haber tenido que parar de reírme en el cine por amenazas de los que no se enteraban de nada) y por qué me sigue gustando diez años después. Será por el aire de irrealidad y por lo puro absurdo que es todo el planteamiento, será por Lebowski, será por Jesús... será porque me sigo riendo muchísimo cada vez que la veo...

4 comentarios:

Kinezoe dijo...

Pues es yo es precisamente la frescura y espontaneidad de sus personajes, lo familiares que me parecen estos tipos, lo que más valoro de los Coen en esta comedia, su mayor acierto.

Construir unos personajes creíbles (yo aún pienso que Walter y El Nota deben andar por ahí en alguna bolera de Los Angeles) y enredarlos en una situación absurda hasta el extremo, con el sentido del humor que derrocha esta comedia, me parece algo tremendamente difícil. Para mí, la mejor película en su género de los últimos tiempos.

Por cierto, interesante blog. Y de una estética que me resulta descaradamente familiar, dicho sea de paso... ;-)

Saludos!

Onimac dijo...

Lo mejor sin lugar a dudas el personaje de John Goodman.

Es una pena que el "Nota" NO mueriese en el primer tercio de película y el resto de metraje se conviertiese una típica película de venganza con Walter como protagonista.

También eché de menos que Jesus no fuese consumidor de alguna droga sintética de nuevo cuño.

Por el resto bien.

Luis Cifer dijo...

Gran peli.

RFP dijo...

Kinezoe: no se de qué te suena tanto, la verdad... no me lo puedo imaginar (en este caso, de hecho, creo que te cogí prestada alguna foto incluso)

Onimac: magnífica idea, lo mismo para una segunda parte.
Y con lo de Jesus no te engañes, no había ninguna droga porque ya se las había metido todas

Luis: pues eso mismo.

Y encantado de ver gente nueva por aquí