jueves, 18 de septiembre de 2008

Destrozando a... Nine songs.

Nine songs (Michael Winterbottom, 2004)

Escena hipotética:

- Hola, Michael Winterbottom.
-Hola, productor de Michael Winterbottom.
-¿Qué te trae por aquí a las tres de la mañana, Michael Winterbottom?
-Es que estaba de marcha y me he encontrado a una americana a la que me quiero pasar por la piedra, y que quiere ser actriz.
- ¿Y...?
-Es que se me ha ocurrido una idea genial para una película.

-Voy a por un poco de popper, ¿quieres, Michael Winterbottom?
-No, todavía no. ¿Te cuento mi idea?
-Ya que me has despertado, soy todo oídos.
-Verás, cojo a la tía esta y a un amigo mío que es muy cerdete, los pongo a follar de distintas formas, y meto números musicales de grupos británicos para hacerles promoción.
-¿Y...?
-Y le ponemos fotografía bonita, todo muy estético, y decimos que es un estudio
sobre el sexo o algo, y parece una película de arte y ensayo y nos dan la Palma de Oro en Cannes.
-No sé, Michael Winterbottom, no lo termino de ver claro.
-Umm. Bueno, no sé... Mira, productor de Michael Winterbottom, ¿te has fijado que he seguido haciendo ejercicios de gluteos?
-Sí, Michael Winterbottom, me he fijado.

-Espera, quizá si me echo para adelante lo puedas ver mejor.
-Efectivamente, Michael Winterbottom, los 501 te quedan estupendamente por detrás. Y además se nota que están más duros. Sí, tienen una consistencia muy agradable.
-Quizá puedas apreciarlo mejor si me bajo los vaqueros, que tanta tela no es buena para ver los progresos.
-Si, si... se aprecia mejor tanto el volumen como el tacto. ¿No te importará que me saque la vara y mida lo que has aumentado de volumen desde que te produje 24 hours party people?
-Por supuesto que no, productor de Michael Winterbottom. Pásame el popper.

-Así, si, mejor. Bien, has aumentado, has aumentado...
-Mmm, sí... qué bien me mides el volumen glúteo, productor de Michael Winterbottom. Sigue, no te vayas a dejar ni un centímetro sin medir.
-Pues espera a que termine aquí, que después voy a volver a medirte lo que te ha crecido la boca desde In this world.”

Ni que decir tiene que cualquier parecido de esta escena con la realidad es pura coincidencia. Pero es que una escena similar es la única forma de que yo entienda que alguien sensato ponga dinero para producir este bodrio.
Michael Winterbottom tiene un problema fundamental para llegar a ser considerado un gran director, y ese problema se llama Michael Winterbottom. Que en una cinematografía tan de capa caída como la inglesa, donde la mayor parte de la producción que circula comercialmente son comedias costumbristas, aparezca alguien original es ya un punto a su favor, pero Winterbottom se encarga de desaprovecharlo a la mínima oportunidad.


El problema de este director es el intentar tomar la originalidad como luz de guía y pretender ser original hasta de uno mismo. Hay tantas cosas que ha hecho, tantos estilos distintos de hacer películas que sorprende casi siempre (aunque a veces, como la que nos ocupa, no sea para bien), pero si buscamos señas de identidad no las encontramos casi por ninguna parte, si esceptuamos quizá su predilección por la cámara en mano.
Nine songs es otro experimento de Winterbottom en busca de su gran obra. Obviamente, no lo consiguió. Nine songs es un artificio en el que se mezclan nueve canciones en conciertos de lo mejor del brit-pop del inicio del siglo XXI con nueve polvos de la pareja de ¿actores? Kieran O'Brian- Margo Stilley sin que haya justificación ni para lo uno ni para lo otro. Supuestamente se trata de la historia de un affair con final cercano y su desarrollo a través del sexo. En la práctica se trata de un porno blandito blandito con una estupenda banda sonora. Cuando los personajes no se relacionan más allá del sexo no se ve nada más. Cuando hablan es donde se pone de manifiesto la vacuidad del film. Vacío, vacío y vacío en todo, y, supongo que para compensar, echamos mano de la estética para que no nos digan que hacemos porno, cosa que se vio recompensada en San Sebastián con el premio a la mejor fotografía.
Y eso que si que esta película tiene mérito, porque mira que es difícil hacer una película con dos protagonistas morbosos y apetecibles (lo de la Stilley es obvio, y lo de O'Brian para mi desde la primera vez que lo vi) que se pasan medio metraje literalmente follando, y que la carga erótica sea menor que la de Sor Citroen. Para eso hay que tener mucho arte.
En fin, que si quereis estudios sexuales de este tipo, y dado que el porno hetero al que tengo acceso últimamente es cada vez peor, os recomiendo casi todo de lo que sale de la productora Cazzo, alemana y evidentemente gay, pero para análisis de la sexualidad y para poner a tono muchísimo mejor que esta mamarrachada.


10 comentarios:

Justo dijo...

Mañana paso a comentarte esta y El almuerzo desnudo -ahora no tengo tiempo-, pero sí quería decirte que esta tarde me he cruzado por la calle con.. Mari Chambao.

No he reaccionado a tiempo, ha sido rápido, iba muy tiesa, ¡pero debería haberle dado la dirección de tu página! La próxima vez.

Lo dijo...

Dios, por fin alguien dice algo sensato sobre esta película! Me pareció una tomadura de pelo, sinceramente, me quedé con una cara de tonta cuando la terminé...
Te he dicho ya que me encanta esta sección??? Porque me encanta!!

RFP dijo...

Justo, querido, espera a que la vuelva a repasar, no vaya a ser que termine teniéndole que pagar por daños y perjuicios como fede a gallardón.

Lo, me encanta que te encante. Lo único que me preocupa es cuando comience a atacar cosas que os gusten a los asiduos... os vais a tener que aguantar.

dvd dijo...

Vaya, hombre. Alguien sensato... Te gustará esto...
http://elindefilocinesnable.blogspot.com/2008/07/no-le-deis-dinero-un-friki.html

Justo dijo...

jajaja.. una vez más lo suscribo todo.

Yo la vi en un cine de verano.. y lo que tú dices, desaprovechado el potencial erótico de ambos, y me pareció una sucesión de clips anodinos. ¿Que se ve una felatio? ¿Y qué? Como si hoy en día eso fuera transgresor.

Bueno, ya buscaré algo de la Cazzo, aunque yo me quedé en el porno de los 90, hace siglos que no veo nada.

RFP dijo...

dvd: te digo lo mismo que en el blog, te juro que no me he copiado, por más que hasta terminemos ambos recomendando porno según los gustos de cada uno.

Justo: busca,busca, no te vas a arrepentir. A ver si hago memoria y te recomiendo unas cuantas.

Chito dijo...

Esta película no tiene ningún sentido, lo único que vale es la música. El resto insoportable, no puedo estar mas de acuerdo en está ocasión. Yo creo que el tío pensó que una peli con buena música y sexo entre canción y canción no podía fallar, que era un a perfecta combinación, ¿para que complicarse más? jajaja

RFP dijo...

Nine songs sigue dando que hablar, y no sólo en los comentarios pertenecientes a ella, sino en el resto también. A estas alturas la gran pregunta es ¿Le gustó a alguien? porque me interesaría conocer a tan rara avis.

Anónimo dijo...

ohhhh... vamos, a mi me gustó, los actores despiertan tus fantasías, la música es chula, creo que narra el sexo cotidiano, las folladas a veces sosas, a veces inspiradas, siempre nos cuentan una relación de pareja a través de lo íntimo, lo verbal... por qué no al revés? al final nuestras relaciones son igual de intrascedentes las cuentes desde donde las cuentes.
a mi me parece una gozada sensual, a veces algo aburrida? que los diálogos no aportan mucho?, bueno el sexo es muchas veces así...
- a ver si está vez sale-
fdo. bragas ponte

RFP dijo...

¿bragas ponte? estás peor de lo que creía...

¿pero tú te has leído lo que he escrito? ¿y te enteraste de algo de la "película" o te dedicaste a fantasear con el O'Brian?

vuelvo a decir lo mismo: cuando quiero porno, se dónde buscarlo.

Y el problema es intentar disfrazarlo de algo pseudofilosófico, que es lo que pasa aquí.

P.D. recuerda que has sido tú el que solicitaste escarnio público...