lunes, 5 de julio de 2010

Frase de la semana

Estoy muy cansado.

Yo mismo, a cualquier hora, cualquier día de los últimos dos meses.

Y como ya va siendo hora de descansar, y aunque todavía me quedan dos semanas para las laborales, el autor de este blog va a hacer lo que nunca hasta ahora había hecho en casi tres años de andadura: tomarse unas vacaciones blogueras de verdad.
Así que, si seguimos vivos y los volcanes islandeses no lo impiden, estaremos de vuelta el 2 de agosto... más o menos.
Mientras tanto, espero que os vaya bien y que me conteis si veis algún bodrio, que ya tengo poco material para los jueves.


Besos y abrazos a todos.

jueves, 1 de julio de 2010

Destrozando a... Una historia diferente

Una historia diferente (Danny Boyle, 1997).


Yo fui uno de tantos a los que Boyle engañó con Trainspotting, llegando a la conclusión de que era un gran director sólo por esa película.
Por ello y sólo por ello (bueno, y por mi Ewan) fui al cine a ver A life less ordinary a pesar de las críticas y lo que me decían los amigos.
Y por ello y sólo por ello (y por mi Ewan) pensé que había visto una comedia fallida, con buenos ingredientes, con una historia original pero con resultados discretos.
No fue hasta años después cuando me di cuenta de que, en realidad, Boyle nos había tomado el pelo y con la idea de la cafretada pseudoexistencialista estaba vendiendo oro del que cagó el moro... no se si me explico.
Y no, no voy a hablar de La playa... de momento.


miércoles, 30 de junio de 2010

Solomon Kane

Solomon Kane (Michael J. Basset, 2009)

Hace bastante tiempo que las productoras europeas se han dado cuenta de que en este continente se pueden realizar blockbusters yanquis iguales o mejores que los que hacen en EEUU.
Muchos intentos se han realizado antes y periódicamente algunos van llegando (el cine de Amenábar es el ejemplo más cercano) confiando en mantener su aire independiente en base a una estética oscura y sucia que sólo ocasionalmente logran su cometido.
Solomon Kane ni siquiera llega a intentarlo. La ambientación es oscura porque tiene que serlo, por el tema que trata, y ni siquiera llega a ser más sucia que las de muchas otras producciones en esa moda del supuesto hiperrealismo que toca todos los palos y todos los continentes aunque poco logren más allá del hastío.
Así que Solomon Kane se convierte en otro film más de acción con escasas entrañas, vacío de contenido y resolución increíblemente fácil (y tonta) en uno de los finales más simples y aturullados que he visto en años.


Y sin embargo, quizá sea lo peor de todo, Solomon Kane es de las muestras de cine de entretenimiento más agradecibles de los últimos años, aunque solo sea por comparación. Y lo es porque las escenas de acción funcionan, la trama es simple pero coherente, el inicio (que todo el mundo dice que sobra) es potente y sobre todo, y ante todo, dura poco, virtud que se está olvidando y que aquí incluso merma la capacidad del producto. Ay, si James Cameron dominara el tiempo...


lunes, 28 de junio de 2010

Texto de la semana


Bueno, a decir verdad, ella también había dejado de quererlo, pero hasta de eso tenía Jason la culpa, porque si no se hubiera vuelto imposible de querer ahora todo sería diferente.


Marian Keyes, La estrella más brillante.

sábado, 26 de junio de 2010

Across 110th street

Across 110th street (Bobby Womack)

Muchas cosas se pueden criticar del talento de Tarantino, pero lo que creo que está más allá de toda duda es su exquisito gusto a la hora de diseñar bandas sonoras basadas en canciones clásicas.
Nunca había escuchado nada de Bobby Womack hasta que comenzó Jackie Brown y vi a Pam Grier caminar al ritmo de de la gran Across the 110th street. El porqué nunca lo he vuelto a escuchar debe ser el Tercer misterio de Fátima... porque lo de la crisis no se lo ha creído nadie.




jueves, 24 de junio de 2010

Destrozando a... El bar coyote

El bar coyote (David McNally, 2000)


"O sea tía, yo quería ser una niña buena tía, hasta que llegaron los de la Mtv y me convencieron de lo guay que es que te traten como un objeto sexual y aprovecharte de ello para pagarte la carrera y lo que haga falta, tía, y así de mayor ser un florero con estudios, tía. No, eso no es ser una puta, tía, eso es ser como Paris Hilton. Creo que me voy a presentar al casting de Gran Hermano, tía." -declaraciones de una de las muchas víctimas sociales de esta película, éxito inexplicable de taquilla.
De verdad, ¡qué asco!

lunes, 21 de junio de 2010

Mujeres ricas

Mujeres ricas (La Sexta)
Emulando formatos norteamericanos, la cadena televisiva que compite por el estatus de progre junto con Cuatro a base de pretender ofrecer lo mismo pero en formato cafre en vez de glamouroso, estrenaba hace unas semanas Mujeres ricas, supuesto docu-reality (esa nueva forma de llamar a los documentales preparados) que aparentemente se aleja de la línea editorial habitual de la cadena pero que, sin siquiera ellos ser conscientes del todo me temo, se está convirtiendo en uno de sus mayores éxitos al ser el más sarcástico de todos sus experimentos.
En un mundo en crisis se ha criticado mucho el que "la cadena del gobierno", ese que dice ser de izquierda (risas enlatadas) dirija su mirada al lujo y el glamour ensalzando las virtudes de unas mujeres que se dedican a dilapidar fortunas y al distraido trabajo del shopping.
Evidentemente el que opine eso es que no ha dedicado diez minutos de su vida a ver esta auténtica obra maestra de la miseria humana.
Como dije previamente, creo que ni sus propios creadores han sido conscientes del monstruo que han creado hasta que no lo han tenido entre manos.
Mujeres ricas nos presenta, para empezar, unas cuantas familias, no sólo a las amas de casa en si, que, como bien dijo Mariana Nannis, estrella indiscutible del programa y a la que volveré posteriormente, no son tan ricas como se nos presentan "en Miami si que hay mujeres ricas [...]Deberíais cambiarle el título al programa y llamarlo Mujeres pobres".
Porque nos movemos en el lujo ibérico, lujo que tiene sus epicentros en Marbella, Las Rozas y El Ejido, como si cualquiera de estos sitios fueran equiparables a Montecarlo o las colinas de Los Ángeles.
En realidad tenemos una representación del medio-pelito patrio entre el que nos encontramos mujeres de mundo (Valére y Nannis) y pijas autóctonas (las Collado y Segura) y que oscilan corportamentalmente entre las que realmente quieren creer que viven en un mundo de lujo y glamour inigualable (Valére tiene una discoteca en Marbella en la que todavía puede creerse algo, Segura sólo tiene la pose) y las que viven en el mundo real, más práctico (las Collado y Nannis).
A base de retazos vamos conociendo cada una de las personalidades y cada uno de los estilos de vida de varias mujeres que han sabido labrarse un futuro (Valére), que tienen que hacerlo ahora que están divorciadas y se ven en un mundo en el que todavía tienen mucho que aprender (las Collado), que vienen de dar muchas vueltas y están ya demasiado hartas como para hacer mucho más allá de cuidar de sí mismas y los suyos (Nannis) o que han luchado y seguirán haciéndolo para representar perfectamente el rol de florero (Segura).

Cada una con una personalidad definida, un grupo familiar (y qué grupos familiares) y un estilo marcado, poco cohesionadas como grupo e individualmente ricas fuera de estereotipos, sólo dos de ellas acaparan especialmente la atención: Mar Segura, almeriense cortijera y que vive por y para la apariencia (su dramático episodio de las bolsas en los ojos para su fiesta de cumpleaños es de antología de la histeria) y la gran Mariana Nannis (y sus hijos), resignada y hastiada a la posibilidad de la cornamenta y con los pies suficientemente en el suelo como para compaginar la más absoluta de las superficialidades con la capacidad de dar palizas sin manos a la hora de bajar a la realidad al resto de la gente con la que se va topando.
El enfrentamiento del último programa con la Segura fue un ejemplo de ello:
"¿Estarás muy orgullosa de tu marido?" preguntaba la Segura.
"¿Orgullosa?¿De qué? Orgullosa estaría si fuera médico. Pero orgullosa porque le esté dando patadas a un balón..." Respondía llena de coherencia dentro del resto de su discurso Mariana.
Lo titularon España-Argentina... porque al menos el señor de los rótulos sí que ha tenido claro desde el principio lo que se traía entre manos... y bien que lo ha hecho...


Texto de la semana


¿He de alegrarme y saludar a gritos al salvador solemne de esta tierra?¿o lloraré a los tristes, míseros capitanos, sin hijas que, en su locura impía, y haciendo honor a su nombre, murieron tras causar muchas querellas?


Coro en Los siete contra Tebas (Esquilo).

domingo, 20 de junio de 2010

Spanish movie

Spanish movie (Javier Ruiz Caldera, 2009)


En un alarde de imaginación sin precedentes dentro del imaginativo cine español, ese que subvencionamos (si, esta película también) con los impuestos de los españolitos, los productores se sacaron de la manga que esta película era la primera parodia al estilo americano que se realizaba en este país... sobre las últimas películas españolas de éxito. Ahí es nada.
Y en un alarde imaginativo aún mayor plagiaron el título de todas las parodias que periódicamente inundan nuestros cines procedentes del otro lado del Atlántico Norte y que, hace ya demasiado tiempo, dejaron de tener sentido y gracia.
Sin embargo, y poseídos por un cierto sentido del buen hacer, tanto el director como los creadores (productores y guionistas), se alejaron de esos infumables productos y pretendieron realizar una película paródica que casi, casi, casi, consigue escapar de la mediocridad.
Spanish movie, la película como tal, funciona. Y funciona porque el guión tiene sentido, los gags se engarzan adecuadamente dentro del mismo y los films a los que se supone tiene que parodiar son usados adecuadamente para la línea argumental de la historia que sirve de base al circo que se nos presenta.
Se acompaña además de momentos reconocibles bien tergiversados, oportunas vueltas de tuercas y un elenco de cómicos espectaculares que realizan un trabajo excelente.
Pero sin embargo, y es ahí donde fracasa estrepitosamente, la cinta no ahonda en lo que motiva en sí lo paródico: la ridiculización de lo ridículo.
Spanish movie
se mueve en la autoindulgencia para con la supuesta industria patria (y ahí tenemos los cameos de Amenábar, los Bayona, de la Iglesia, Balagueró y Plaza para demostrarlo... sólo faltaba Segura) y no es capaz de mostrar ni una pizca de sarcasmo, por ejemplo, ante lo que tanto facilita la cohesión interna al propio producto, que todas las películas españolas de intriga parten de las mismas premisas. Y como esto, tantas otras oportunidades desperdiciadas.


Superficial y por tanto, prescindible si tenemos en cuenta que pertenece a un género que tiene en la autocrítica su razón de ser, Spanish movie pretende suplir sus carencias con una carga importante de referencias que no llega a desarrollar (y que aturulla más que otra cosa), pero que ayuda al desarrollo de unos gags simpáticos y en ocasiones muy divertidos para que podamos pasar un buen rato, que puede ser que sea de lo que se trate.
No obstante, y eso si que quiero dejarlo claro, la gran baza de la película son sus actores, cómicos excepcionales todos ellos y donde brilla como siempre la magnífica Silvia Abril, actriz perteneciente por los siglos de los siglos a El Terrat y que se merecería un papel fijo en cualquier comedia que se realizara en este país. Buenafuente, no la dejes escapar.


sábado, 19 de junio de 2010

Al amanecer

Al amanecer (Los fresones rebeldes, ¡Es que no hay manera!, 1997)

¿Quién dijo que ser frívolo, divertido e infantil tenía necesariamente que ser malo? No lo es, si lo que se busca es simplemente eso, y como ejemplo uno de los iniciadores del ñoñipop patrio, desaparecido en otros proyectos, pero que sigue alegrando muchas de mis mañanas.
Y por cierto, que viva el ego (de Mujeres ricas hablaré el lunes).