lunes, 30 de junio de 2008

Todo por un sueño

Todo por un sueño (Gus van Sant, 1995)

Esta es la película que consiguió que a Nicole Kidman la consideraran de verdad una actriz (y grande) para que ella lo haya estropeado a base de inyectarse el suficiente botox que necesitaría cualquier Hogar del Pensionista de este país junto, y acabar sin expresividad alguna en el rostro.
Gus van Sant realiza un telefilm (porque esta misma historia la he visto yo no pocas veces en Antena 3 los fines de semana a media tarde) acerca de una chica que se casa con el guapo de la función (Matt Dillon), que pretende ser guapa, rica y famosa, y cuyo marido, contra todo (su) pronóstico, en vez de apoyarla, quiere preñarla y que ella no pueda conseguir su sueño. Como lo que no puede ser, no puede ser, la pérfida engatusa a un grupo de adolescentes, enamorando a uno que será el que se encargue de liquidar a su pobre marido para que ella pueda conseguir su sueño, aunque sea detenida y camino de la silla eléctrica.


Lo que diferencia esta película de cualquiera de esos telefilms a los que me refería antes, es que van Sant es director de cine, y por mucho que la única novedad que tuviera su Psycho respecto al original fuera que Vigo Mortensen enseñara el culo, sabe dirigir cine. Y crea una película en base a flash-backs, a conversaciones grabadas en cintas de video, a deconstruir el tiempo para ir hacia delante, que, si bien no es nuevo, si que ayuda a darle agilidad a un guión que todos teníamos muy vistos. Ayudado para ello de una Nicole Kidman que se merecía algún premio que no le dieron, igual que todo el resto del reparto (Joaquin Phoenix está que se sale). Y además tiene un tono de humor cáustico durante todo su metraje que sus iguales no poseen, y que hacen que esto sea otra cosa.

sábado, 28 de junio de 2008

Drácula

Drácula (Tod Browning, 1931)


Esta es la película sobre el personaje del conde Drácula que más me gusta. Incluso más que la de la de Coppola, por mucho que esta última sea mucho más fiel a la novela. Pero a mi la de Browning me encanta, como el Frankenstein de James Whale. Con muchos menos medios de los que se dispone ahora, Browning crea una película moderna, que, a estas alturas, no ha perdido nada de su frescura, de su fuerza ni de su sensualidad (que la tiene), y, aunque un poco ingenua, sigue funcionando como película de suspense. Además de darle a Bela Lugosi el papel de su vida, nunca mejor dicho. Tiene cierto toque teatral, para qué negarlo, pero eso no es óbice para que sea una gran película, y un gran clásico del terror.

jueves, 26 de junio de 2008

Freaks, la parada de los monstruos.

Freaks, la parada de los monstruos (Tod Browning, 1932)


Desconozco casi toda la filmografía de Browning salvo dos películas, que son las que comentaré aquí. Tanto porque la mayoría de su carrera cinematográfica pertenece a una etapa muda en la que tengo muchísimas lagunas, como porque tampoco me he puesto, para que engañarnos. Pero el hecho de repasar a de la Iglesia me ha recordado esta película.
Y no será porque lo que he visto no me guste, comenzando por esta Freaks, espectáculo dantesco de la deformación humana, y no me estoy refiriendo a
la deformación física. La película es una muestra de la perversidad humana, no ya sólo ante el personaje de la trapecista que engaña al enano para casarse con él y desplumarlo, sino de ese mismo enano y todos los "monstruos" que lo acompañan en el circo contra esa trapecista (que tanto recuerda a la gran Lola Lola de El ángel azul), metáfora de una sociedad que los rechaza y los relega a mero espectáculo, frívola y superficial, que termina de la peor forma que ella misma pudiera soñar.


La polémica estuvo servida en su momento por el uso de gente con deformaciones para el rodaje. Se calificó como horrible, y su distribución se vio mermada hasta el punto de tener que ser retirada de los cines. Con ello, Browning consiguió, entre otras cosas, que le dieran la razón. Esos "seres" deformes eran, nuevamente, desterrados al circo. En la pantalla grande sólo se podía ver "belleza". Pero independientemente de eso, esta película no deja de ser una obra maestra por ella misma, por lo que trata y por cómo lo trata. Por mucho que la sensación que deje sea totalmente desagradable. Además de dar título a lo "friki", termino del que podríamos hablar mucho a estas alturas, pero no va a ser el día.


martes, 24 de junio de 2008

Beutiful girls

Beautiful girls (Ted Demme, 1996)


A esta película le tengo mucho cariño también. En realidad, a la hora de definirla hay poca cosa. Un antiguo chaval, residente ahora en no se qué gran ciudad yanqui, regresa a su pueblo para acudir a una de esas fiestas de antiguos alumnos que organizan por allí (y a las que yo jamás iría so pena de salir apaleado) y reencontrarse con todos sus antiguos amigos, anclados muchos de ellos en la pubertad. Ello le sirve a Demme para hacer una comedia de las pequeñas cosas, de sentimientos encontrados y de relaciones humanas, que resulta francamente hermosa. A mi con esta me pasa como con Amelie, cada vez que la veo se me quitan las penas. Historias pequeñas de gente pequeña que vive en una ciudad pequeña y a los que les viene grande la visita de Uma Thurman (la chica guapa del título), conforman una de las películas más bonitas que he visto en muchísimo tiempo. Todo ello sin hablar de la fantástica interpretación de Natalie Portman, enamorada de un Timothy Hutton que la sobrepasa mucho en edad, pero al que ella sobrepasa en madurez. Otra delicatessen.

domingo, 22 de junio de 2008

El día de la bestia

El día de la bestia (Álex de la Iglesia, 1995)


Cuando ya he repasado toda su filmografía, hablar de El día de la bestia, su primera gran película, queda repetitivo, sobre todo teniendo en cuenta todas las referencias que he hecho en este blog a esta película desde que lo comencé. No voy a decir nada nuevo, salvo que quizá esta es la mejor película de su año, por más que el premio se lo llevara Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (estupenda película, por otra parte).


Después del fiasco de Acción mutante, a de la Iglesia le llego su momento con esta grandísima obra, en la que demostró su poder de planificar secuencias impresionantes (todos recordamos a Santiago Segura colgado en el cartel de Schweppes), de sacar humor de donde no debería haberlo, de crear personajes inquietantes (qué grande es Terele Pávez, y que bien la rueda de la Iglesia) y de manejar el lenguaje cinematográfico como pocos hacen. Y la banda sonora es una actualización de rock español impresionante. En fin, que poco queda por decir. Sólo que hay que verla, si es que hay alguien que todavía no la ha visto, cosa imperdonable, por otra parte.

sábado, 21 de junio de 2008

800 balas

800 balas (Álex de la Iglesia, 2002)


De la Iglesia quiso homenajear al western, y se quedó en un homenaje. A pesar de contar con medios, con un buen reparto y con una historia más o menos aceptable (cosa que en el cine de este autor tampoco es especialmente importante), todo queda en esta ocasión demasiado simple. Más un drama de otro de sus perdedores en lucha con el mundo que le quiere usurpar lo que entiende que es suyo (ese plató de rodaje en el desierto de Tabernas) que otra cosa, los sketches son eso, gags que poco tienen que ver con el discurso del film, y tiene todo un regusto melancólico que en ocasiones entra en lo ñoño sin avergonzarse. Tiene momentos espléndidos, todos esos de homenaje a Leone y compañía, o el encuentro entre Julián (Sancho Gracia) y Rocío (Terele Pávez), que es de las escenas más divertidas de la película, pero aun así eso no le quita el aire facilón al resto. A la hora de hacer una película con niño, de de la Iglesia hubiera esperado yo algo más parecido a Mamá es boba.

jueves, 19 de junio de 2008

La comunidad

La comunidad (Álex de la Iglesia, 2001)


Esta es de mis preferidas. En una terrorífica comunidad de vecinos, donde Carmen Maura, agente inmobiliario, tiene que vender un piso, aparece muerto uno de sus vecinos, uno que no se hablaba con el resto, y la Maura se encuentra con un botín de 300 millones de pesetas de las de antes, que le habían tocado al fallecido, y que el resto de la comunidad de vecinos entendía, les pertenecía a ellos también, motivo por el que el interfecto era presa del pánico y vivía recluído en ese tenebroso ático acompañado de un gato. La Maura se quiere quedar con el dinero, pero La comunidad no está de acuerdo con ello, y las circunstancias hacen que no pueda salir de allí sin soltar el generoso botín. O, como le dice Terele Pávez en esa persecución por los tejados: " Tú sales de aquí, pero con los pies por delante".

Divertidísima, claustrofóbica, tensa, entretenida y exagerada, La comunidad es otro nuevo experimento de de la Iglesia para demostrarnos lo bien que sabe hacer cine, y para dar trabajo a algunos grandes actores españoles, injustamente olvidados por esa inexistente industria del cine que dicen que hay en este país nuestro, en aras de actores mucho más jóvenes y más guapos, no cabe duda, pero que como actores no les llegan a estos ni a la suela de los zapatos. Forman todos ellos un grupo de frikis sacados directamente de los 60 (tanto en actitudes como en vestuario), uno de ellos salvación final de la Maura tras tanto ajetreo. Dos horas de entretenimiento puro, de persecuciones, de golpes, de acción, y de momentos hilarantes como ese plano de la revelación de la consecución de la quiniela, Emilio Gutiérrez Caba rodado como si estuviera contando el sentido de la vida. Si no la habeis visto, aburriros, al menos, no os vais a aburrir.

miércoles, 18 de junio de 2008

Muertos de risa

Muertos de risa (Álex de la Iglesia, 1999)


O como narrar el ascenso y caída de unos cómicos que terminan odiándose hasta morir. Muertos de risa fue otra de esas películas incomprendidas en su momento, sobre todo por todos aquellos que fueron al cine buscando una nueva versión de Torrente, el brazo tonto de la ley, estrenada con grandísimo éxito el año anterior, y se encontraron con una comedia negra, negrísima, acerca de, como todo el cine de su autor, los perdedores que ganan y que al final terminan perdiendo.


De cómo dos cómicos de poca monta descubren un filón para hacer comedia, de como tienen ese éxito que es tan efímero, de cómo se les sube a la cabeza, de cómo se quedan anclados en las fórmulas que les funcionaban gracias a la crueldad de un público que no les permite hacer otra cosa, de cómo ese éxito se convierte en el más absoluto de los fracasos, de cómo llegan a odiarse hasta acabar a tiros en un plató de televisión. La película es amarga, cruel, despiadada con sus personajes y con los que hacen que esos personajes lleguen al punto al que llegan. No deja títere con cabeza, más allá del pobre Álex Angulo, en función de única persona sensata del espectáculo. Porque además, es un espectáculo de cámara, de planificación y de guión. Una auténtica maravilla de la comedia negra hispana, ese género que antes de que nuestra vida cultural la dirigiera la Mtv, tanto nos gustaba en este país, y tan buenos productos dio. Y ni Segura ni Wyoming han estado mejor nunca. Queda dicho.

lunes, 16 de junio de 2008

Crimen ferpecto

Crimen ferpecto (Alex de la Iglesia, 2004)


En realidad, lo que muestra Crimen ferpecto es lo mismo que todo el cine de de la Iglesia, el triunfo de los perdedores sobre los supuestos triunfadores, que en realidad nunca lo son tanto. En esta ocasión a través de la historia de Rafa (Guillermo Toledo), un crápula sin escrúpulos cuyo máximo sueño es ser encargado de planta de Yeyo's (una mezcla entre El corte inglés y la Fnac), puesto que le es arrebatado por don Antonio (genial Luis Varela), un comercial "de los de toda la vida", que fallecerá accidentalmente empotrado contra un cristal en una discusión con él. Para que la imperfección reine, la encargada de descubrir el pastel es Lourdes, una divertidísima Mónica Cervera, fea enamorada del casanova, que lo chantajeará hasta que este, a instancias del fantasma del fallecido don Antonio, planea el "crimen ferpecto" del título. Rafa sufre en sus carnes la vergüenza y la humillación con la que él mismo castigaba a los demás a manos de esa supuesta mosquita muerta, que desvela ser más maquiavélica de lo que él fue nunca. Y sus posibilidades de escapatoria tienen efectos inesperados.


Tras los pobres resultados (tanto en taquilla como de crítica) de 800 balas, de la Iglesia vuelve a recuperarse con una historia, firmada también por su habitual Guerricaechebarría, donde el humor negro vuelve a ser el protagonista indiscutible, y la acción es filmada con todas las buenas artes de que el director es capaz. Quizá no es su mejor película, pero si que es un paso al frente, y logra una comedia divertidísima con personajes y situaciones hilarantes (la familia de Lourdes-Cervera, y esa escena de la cena con la hija pequeña diciendo que está embarazada del profesor de gimnasia y la madre en plena crisis es de mis favoritas) que harán las delicias de casi todos. Y digo casi todos, porque, como dijo el torero, hay gente pa to.
P.D.: Esto me ha quedado muy de crítico de cine. Prometo que no volverá a ocurrir (¿o sí?)

domingo, 15 de junio de 2008

Acción mutante

Acción mutante (Álex de la Iglesia, 1992)


De las primeras películas que produjeron los hermanos Almodóvar a otro que no fuera Pedro, bajo el sello El deseo. La jugada no salió bien. Tras Mirindas asesinas, de la Iglesia pretendió hacer lo mismo, y no podía ser. A la película le sobra metraje fundamentalmente, y hubiera quedado estupenda como corto o medio, pero para un largo no da. El estiramiento es a base de tralla, y termina cansando. Buenos momentos tiene tanto de acción como de humor, la historia de estos "mutantes" que pretenden vengarse del orden establecido, ese que los ha desterrado al mayor de los ostracismos y la vergüenza. Y está bien dirigida. Y en la banda sonora están Def con Dos. Pero, por mucha admiración que yo le pueda tener a su director, no da, no da.