lunes, 23 de agosto de 2010

Arrested Development

Arrested Development (FOX, 2003-2006)


¿Que voy a decir yo ahora que no dijera Josito en mayo? Pues absolutamente nada, miren ustedes. De hecho tan poco voy a decir que no esté en este magnífico artículo que incluso me he tomado la libertad de robarle las fotos. Pero como algo tendré que hacer para que no me acusen de vagancia, resumiré en un par de cositas mis impresiones propias.
Arrested Development, monumento televisivo a la comedia, fue una desafortunadamente desaparecida (y por tanto, de culto a estas alturas) sitcom que jugaba con la baza del falso documental.
A diferencia de los mockumentarys, sin embargo, Arrested Development transgredía los límites metalingüísticos y, salvo puntuales atisbos que dejaban entrever la posibilidad de que todo lo que sucediera fuera grabado en vivo, se situaba precisamente en la trama final, sólo apuntada, de la traslación de la historia de los Bluth a la televisión.
Y es en el preciso instante en que nos damos cuenta de lo chirriante del supuesto documental, más o menos a los cinco minutos del inicio, c
uando Arrested Development se perfila como la sátira corrosiva que realmente es.


Porque Arrested Development arremete contra todo y contra todos mientras narra historias deliberadamente exageradas, basadas en la reducción al absurdo, respecto a una familia de la que nadie en su sano juicio querría ser miembro y de la que Michael Bluth (Jason Bateman), cabeza responsable y seudohonesta de la misma, no puede escapar aun queriendo.
En base a unos guiones como poco inteligentes, Arrested Development decapita al sistema económico americano, al gobierno de los Estados Unidos (incluida la guerra de Irak), al consumismo, a las apariencias, al estilo de vida de los ricos, a la familia y sus dinámicas, a las esperanzas vanas, a la moral conocida, a las series de televisión, a las productoras de cine... de forma totalmente insalvable pero con suficiente sentido del humor para no poder ser criticada por el objeto de sus burlas.
Como no podía ser de otra forma, su cancelación llegó antes de tiempo y tras solo tres temporadas en antena. Pero qué tres temporadas, señores.


1 comentario:

Josito Montez dijo...

Estaba convencido que ibas a adorar esta serie.
No sabía que habías leído ese artículo y me alegro de que la hayas descubierto.
Lo dije y lo repito: es una joya a reivindicar.