domingo, 22 de febrero de 2009

La linterna roja

La linterna roja (Zhang Yimou, 1991)


Antes de que Yimou se pusiera a hacer tonterías de danzas guerreras (aunque alguna me encante, ya hablaré algún día de La casa de las dagas voladoras), realizaba estupendas películas que iban de un festival a otro, pasando alguna de ellas por las alfombras rojas de los premios aquellos del copyright que se entregan esta madrugada, como es el caso. Y a pesar de que yo todo lo que huela a esos premios lo denosto de entrada, en este caso tengo que reconocer que tenían razón.
Basada en una novela llamada Esposas y concubinas, la obra de Yimou, igual que sus anteriores Sorgo rojo o Semilla de crisantemo, realiza un estudio del papel de la mujer en la sociedad china, estudio que le valdría la censura de la película en su país de origen, en esta ocasión a través de la historia de la tercera concubina
de un hombre poderoso y la competición que esta establece con las otras amantes del señor para ser la preferida, en una historia llena de tragedia y afectividad medida, casi en susurros, como sólo los orientales saben hacerlo.


Pero quizá lo que más impresiona de La linterna roja, cosa que ya se veía en sus anteriores trabajos y que aquí se hace más patente aunque se iría intensificando en posteriores obras, en ocasiones para mal, es la puesta en escena visual. Impresionantes las escenas de las linternas, esas que señalan cuál va a ser la mujer elegida para pasar la noche con el señor, no menos impresionantes las escenas de soledad... la estética inunda una historia amarga y cruel para hacerse dueña y señora sin que, sin embargo, deje de ser un personaje más, para subrayar precisamente esas señales que hacen ver lo que va a pasar por la noche dependiendo de dónde se enciendan las luces rojas, dónde se comiencen a dar los masajes, dónde el rojo lo inunde todo. Un espectáculo visual y auditivo gracias a una preciosa banda sonora que acompaña un metraje impresionante.
Desafortunadamente, como ya digo, Yimou posteriormente confundiría las tornas y en otras ocasiones se quedaría en estética para todo. Y tampoco es eso. Tampoco es eso.


4 comentarios:

Justo dijo...

Otra vez en sintonía.
Por un lado, la fobia anti-óscars (ni siquiera he visto nunca la ceremonia).

Por otro, ésta es la película que más y mejor recuerdo de Yimou. La vi cuando se estrenó, pero todavía la recuerdo.. en realidad es la única suya que me impresionó realmente.

Es impresionante. Y el lenguaje simbólico me parece que lo heredó, en parte, Kim Kim Duk, ésta podría ser una película de él.

Un abrazo

Capri c'est fini dijo...

Qué peliculón es La linterna roja, con una sensibilidad muy de detalle que siempre tiene el buen cine chino.

loquemeahorro dijo...

Cuando mi hermana descubrió los libros de Amy Tan, me los recomendó mucho porque hablaban de este tema de las mujeres, las concubinas, etc...
Pero después de haber visto La Linterna Roja, me parece que esta película, dice todo lo que se puede decir sobre ese tema.

RFP dijo...

Cómo me alegra que todo el mundo esté de acuerdo en algo y sea para bien...