viernes, 26 de diciembre de 2008

Tamaño natural

Tamaño natural (Luis García Berlanga, 1974)


Tengo muy abandonado tanto el cine nacional como el cine previo a los noventa, y teniendo en cuenta la cantidad de bazofia, habrá que ir remediándolo poco a poco. Qué mejor que con una película tan navideña como con esta maravilla que nos regalara el maestro Berlanga en colaboración con el gran Rafael Azcona y mediante la soberbia interpretación del también grandísimo Michel Piccoli (de Plácido, una de mis comedias preferidas, y la gran película "navideña" de Berlanga, ya hablé el año pasado, no me voy a repetir... aunque podría decir mucho más de lo que dije).
Tamaño natural, esa especie de fábula de las perversiones, esa huida de los convencionalismos por parte de Piccoli, que prefiere a su recién adquirida muñeca de plástico a su esposa, una sublime (como siempre) Amparo Soler Leal, sirve a sus autores para hacer lo mismo que llevaban haciendo desde veinte años antes: tocar los huevos, sólo que gracias a la censura lo tuvieron que hacer desde Francia.


Ataque frontal a la familia convencional, a lo eclesiástico y a la represión, Tamaño natural es una deliciosa comedia dramática, chirriante e incómoda, que quedó como uno de esos clásicos escondidos por otras obras de sus mismos autores mucho más luminosas. Sin embargo, esta no es peor. No lo es en absoluto.

4 comentarios:

Justo dijo...

Pues nada, hay que corregir ese lapsus, que material tienes, y buena muestra es esta película, que luego han imitado una y otra vez, como si nadie la hubiera visto.

Un abrazote.

dvd dijo...

Es curioso lo de la censura, debían formarla unos gilipollas de aúpa. Resulta que Berlanga tiene que emigrar por su peli más inocente y tranquila, sólo porque sale un muñeco desnudo (¿pueden estar desnudos los muñecos...?), mientras eran incapaces, años atrás, de atisbar la feroz y rabiosa crítica contenida en PLÁCIDO o EL VERDUGO. Pero claro, Azcona era (y siempre lo será) mucho Azcona.
¡Larga vida a los maestros!

RFP dijo...

Justo: si, si lo pienso y lo pienso... pero estoy programando las próximas entradas y va a ser para nada... Un beso.

dvd: ¿Y Bienvenido Mr. Marshall? Imbéciles, si es que eran imbéciles.

Anónimo dijo...

¿No notais el gran parecido entre la muñeca del film y Brigitte Bardot?