domingo, 20 de junio de 2010

Spanish movie

Spanish movie (Javier Ruiz Caldera, 2009)


En un alarde de imaginación sin precedentes dentro del imaginativo cine español, ese que subvencionamos (si, esta película también) con los impuestos de los españolitos, los productores se sacaron de la manga que esta película era la primera parodia al estilo americano que se realizaba en este país... sobre las últimas películas españolas de éxito. Ahí es nada.
Y en un alarde imaginativo aún mayor plagiaron el título de todas las parodias que periódicamente inundan nuestros cines procedentes del otro lado del Atlántico Norte y que, hace ya demasiado tiempo, dejaron de tener sentido y gracia.
Sin embargo, y poseídos por un cierto sentido del buen hacer, tanto el director como los creadores (productores y guionistas), se alejaron de esos infumables productos y pretendieron realizar una película paródica que casi, casi, casi, consigue escapar de la mediocridad.
Spanish movie, la película como tal, funciona. Y funciona porque el guión tiene sentido, los gags se engarzan adecuadamente dentro del mismo y los films a los que se supone tiene que parodiar son usados adecuadamente para la línea argumental de la historia que sirve de base al circo que se nos presenta.
Se acompaña además de momentos reconocibles bien tergiversados, oportunas vueltas de tuercas y un elenco de cómicos espectaculares que realizan un trabajo excelente.
Pero sin embargo, y es ahí donde fracasa estrepitosamente, la cinta no ahonda en lo que motiva en sí lo paródico: la ridiculización de lo ridículo.
Spanish movie
se mueve en la autoindulgencia para con la supuesta industria patria (y ahí tenemos los cameos de Amenábar, los Bayona, de la Iglesia, Balagueró y Plaza para demostrarlo... sólo faltaba Segura) y no es capaz de mostrar ni una pizca de sarcasmo, por ejemplo, ante lo que tanto facilita la cohesión interna al propio producto, que todas las películas españolas de intriga parten de las mismas premisas. Y como esto, tantas otras oportunidades desperdiciadas.


Superficial y por tanto, prescindible si tenemos en cuenta que pertenece a un género que tiene en la autocrítica su razón de ser, Spanish movie pretende suplir sus carencias con una carga importante de referencias que no llega a desarrollar (y que aturulla más que otra cosa), pero que ayuda al desarrollo de unos gags simpáticos y en ocasiones muy divertidos para que podamos pasar un buen rato, que puede ser que sea de lo que se trate.
No obstante, y eso si que quiero dejarlo claro, la gran baza de la película son sus actores, cómicos excepcionales todos ellos y donde brilla como siempre la magnífica Silvia Abril, actriz perteneciente por los siglos de los siglos a El Terrat y que se merecería un papel fijo en cualquier comedia que se realizara en este país. Buenafuente, no la dejes escapar.


7 comentarios:

Justo dijo...

Tú también vienes con eso... con los impuestos de los españolitos subvencionamos muchas barbaridades.. algunos vocingleros sólo se fijan en lo que les interesa, y lo peor es que los argumentos van calando en casi todo el mundo. ¿Por qué subvencionamos la enseñanza concertada, que es privada, y se paga al cien por cien con nuestros impuestos? -Y eso sí que es una peculiaridad española, al fin y al cabo casi todos los países del mundo subvencionan su propio cine-. O las empresas del señor Díaz Ferrán, o las decenas de televisiones de ultraderecha que se ven por la TDT.

Esto no tiene que ver con la película esta, que por cierto no pienso ver.

Un abrazo.. espero que estés bien, amigo

Petrarca dijo...

La falta de estocadas es el precio a pagar por el corporativismo y por la preponderandia de lo público sobre lo privado... ¡en el cine! Ver para creer. Aunque teniendo tantas televisiones públicas tampoco extraña.

Para consuelo de tontos también diré que hoy he visto una horrible horrible película francesa con subvenciones. Villa Amelia. Insufrible.

loquemeahorro dijo...

No me voy a atrever, de todas maneras.

pd. Buena renovación del diseño del blog, que me demuestra que todo el mundo tiene más criterio estético que yo.

RFP dijo...

Vamos a ver, que no quería yo que lo de las subvenciones copara el debate.
Mi postura respecto a ellas es muy sencilla: no me parece coherente que películas con un presupuesto holgado y cuya finalidad primera y última es conseguir recaudar dinero sean merecedoras de ayudas económicas basadas en la difusión y protección de la cultura.
Que hay muchas entidades privadas a las que se destina dinero del contribuyente y a las que nunca deberían ir es otro debate que se sale de estas páginas y que no tiene que ver con el propósito de lo que quería decir, querido Justo, simplemente estoy ya hasta las narices de escuchar a los cuatro pelagatos de siempre quejarse y quejarse cuando son esos mismos cuatro los que siempre reciben las ayudas para realizar productos con marcado carácter comercial aunque no interesan a nadie (y cuyo riesgo debería asumir la productora de turno, por tanto).
Porque sinceramente, visto lo visto en las carteleras de este país, o existe muy poco talento en esta nuestra España, o el Ministerio tendría que plantearse a quién y con qué criterio está dando el dinero que debería repartir para conseguir realizar algo parecido al arte.
Creo que al final me he enredado un poco, no se si he sido claro...

Justo dijo...

Has sido muy claro, y con ese planteamiento ya estoy bastante más de acuerdo.

Un abrazo

Ricardo Baticón dijo...

RFP, muy guapo el nuevo diseño del blog... no tanto Scary Movie, la ví hace poco y como bien dices... superficial y prescindible.

Saludos!

dvd dijo...

No hace falta ver esta cosa... no, no hace falta...