martes, 6 de abril de 2010

Hairspray

Hairspray (John Waters, 1988)


Hollywood tiene la costumbre, habitualmente nada buena, de plagiar en cuanto puede y como supuesta forma de homenaje, obras de culto para beneficio de los estudios. Eso mismo hicieron en 2007 con Hairspray, a la que ni siquiera cambiaron el título y eso que sólo esperaron veinte años para la copia.
Ni la he visto ni de momento tengo intención porque creo que hay cosas inigualables, y la frescura y el desparpajo de la original de Waters es algo que estoy seguro de que nunca más se podrá conseguir.
Evolución del underground wateriano hacia un cine en apariencia más comercial pero que sigue gobernado por sus mismos parámetros, especialmente la exageración y la desvergüenza, Hairspray es la versión cafre de Grease, con unos años cincuenta mucho más locos, mucho más divertidos y mucho menos ñoños y donde la laca y los cardados imposibles y la música son usados base de un soterrado pero evidente análisis social de la hipocresía americana.

Y eso a pesar de ser una comedia divertidísima y un musical excelente donde la grandísima Divine daría sus últimos pasos en el cine (de baile, y qué bien) para que la recordáramos como era, estupenda y más grande (y gorda) que este mundo.


2 comentarios:

Josito Montez dijo...

"I'm trying to iron here!!!"

Lee Van Cleef dijo...

Que grande era Divine, toda reivindicación es poca!

Un saludo!