viernes, 8 de mayo de 2009

Arsénico por compasión

Arsénico por compasión (Frank Capra, 1944)


Al parecer mi subconsciente ha decidido que los viernes en este blog se van a dedicar a grandes obras de todos los tiempos, o eso al menos es lo que parece. Conmemorando además que mi madre tiene perfil en facebook, y que por tanto, después de dos años de bloguerío, por fin va a tener la posibilidad de descubrir las inquietudes de su querido hijo (y asustarse con algunas de ellas, si la conozco), realizaré hoy un pequeño comentario sobre una de sus películas favoritas de todos los tiempos.
Arsénico por compasión es una deliciosa comedia clásica, que quizá (y sólo quizá) no llegue a la magnificencia de otras joyas de la época, pero que no deja de ser una joyita descacharrante que, a través de una filmación elegante y tendente a la dulcificación, como era habitual en Capra, esconde una de las tramas más macabras de todo el Hollywood clásico. Si no, cómo calificar la historia de esas caritativas ancianitas que aderezan con arsénico los manjares que dan de comer a esos pobres indigentes con tal de mejorar sus vidas de la única forma que les parece digna, para enterrarlos después en el sótano de su casa.


La naturalidad con que las ancianas realizan su labor filantrópica comparada con el histrionismo que despierta a su alrededor, sobre todo en su sobrino a punto de casarse, esconde los mayores (y mejores) gags de una película que basa su atractivo en ellos, pero no es lo único.
Capra, como el gran director que es, construye una comedia de enredo donde este hecho central se convierte en anecdótico (y no desvelaré más) y no podemos parar de reír, que es lo que tienen que hacer las comedias, sin caer en lo fácil y planteando dilemas morales para el que los quiera resolver. El que no, podrá abandonarse al disfrute de una de las comedias más divertidas que ha dado yanquilandia.


2 comentarios:

Groupiedej dijo...

No se si ella pensará lo mismo cuando lea las burradas que he puesto de mi relación con ella...

loquemeahorro dijo...

Lo mejor de lo mejor, la primera vez que la vi fue en pantalla grande y un v.o.s. y nunca olvidaré a Peter Lorre preguntando qué iban a hacer con Mr. Spinassoo