martes, 13 de enero de 2009

Todo por la pasta

Todo por la pasta (Enrique Urbizu, 1990)


Voy a hablar de una de mis películas preferidas de todos los tiempos. Y no estoy hablando de calidad fílmica, por más que esté convencido de que la tiene, estoy hablando de preferencias, que no tienen nada que ver. Si alguien no está de acuerdo, lo siento mucho. Y supongo que debe ser cosa mía, porque no saben lo difícil que me ha resultado conseguir una sola imagen de la película (que he tenido que sacar de la web de El País).
Siempre me pareció que Urbizu era un director con talento, tanto talento que su trabajo sobresalía hasta en proyectos cómicos (realizados muchos de ellos por encargo) y que no hacen justicia a su labor dentro del género policiaco (si es que se le puede llamar así), donde realmente responde con maestría como bien demuestra en esta segunda película suya y primera en la que se dedica a esos menesteres.
Especie de road movie cañí donde nada es lo que p
arece, entretenidísima y tensa , sorprendente en sus giros de guión, y sucias como sólo son sucias las películas policiacas que se realizan a este lado del Atlántico (qué muertes más atroces, cuánta sangre y qué poco higiénico todo...), cuenta además con una factura impecable y una realización prodigiosa para los medios que se manejaban. Urbizu consigue extraer oro de lo que en manos de otro podría haber sido un auténtico desastre y con sus fallos, que los tiene, dirige una de las películas más sorprendentes del cine español (a estas alturas casi única), ayudado por el estupendo guión de Luis Marías y las espléndidas interpretaciones de Resines, Barranco y, sobre todo Kiti Mánver (qué grande es esta mujer), en este ejercicio de mezquindad en el que la honradez brilla por su ausencia y, efectivamente, todos son capaces de hacer lo que sea con tal de conseguir el dinero.


Como buena muestra de ello, esa imagen final, Barranco y Mánver, enemigas íntimas tras tanta traición, reuniendo fuerzas y vendiendo sus encantos al joven que finalmente se ha hecho con el botín, lo que sólo puede hacer pensar en una nueva traición o en alguna escena calenturienta entre el joven y ambas dos mujeres sedientas de dinero. Pero ese último pasaje está en mi imaginación. Llámenme romántico.

2 comentarios:

dvd dijo...

Urbizu es uno de los mejores directores españoles, pero va a pasar desapercibido, como tantos. Lo atestiguan LA CAJA 507 y, sobre todo, esa obra maestra que será reivindicada dentro de 20 años y que es LA VIDA MANCHA. Esta tengo que volver a verla porque la tengo lejana. Aquí lo que vende es Amenábar copiando y Almodóvar copiando(se). Qué le vamos a hacer...

RFP dijo...

Es grande, es grande... perdón por el retraso, llevo una semana borracho y haciendo grupos estúpidos en el facebook y no me acordaba que tenía dos blogs...
Un saludo.