sábado, 18 de octubre de 2008

Las vírgenes suicidas

Las vírgenes suicidas (Sofia Coppola, 1999)


Precioso cuento con final trágico, el debut tras las cámaras de Sofia Coppola nos trajo una nueva historia sobre el falso sueño americano en un final de siglo en el que abundaban las historias acerca de ello. La camino desde la primera a la última muerte de las hermanas Lisbon, ese final que sabemos desde el principio, nos da la posibilidad de ver una obra sensible, llena de honestidad, sobre la falsa felicidad que se esconde tras la belleza.


Las hermanas Lisbon son envidiadas y deseadas por cada uno de sus vecinos, que sin embargo, igual que nosotros, desconocemos en principio qué es lo que está fallando. Qué es lo que está fallando cuando la pequeña Cecile se corta las venas al inicio del film. Qué es lo que está pasando para que esa familia tome las indicaciones del psiquiatra tan a rajatabla que sólo aceleran la tragedia. Qué es lo que está fallando para que las otras cuatro hermanas estén amargadas dentro del caparazón de su casa. Qué es lo que está fallando para que nosotros podamos ver dónde está el fallo y los padres Lisbon sean incapaces de hacerlo. Qué es lo que está pasando para que esos vecinos que intentan ayudar no paren de criticar y de malmeter, y para que la prensa sensacionalista sólo sirva para dar más morbo a lo que habría que considerar como parte de la vida. Qué están haciendo mal para que se inclinen por el suicidio que, como otra manera de morir, forma parte de la vida, tanto que se presenta como una opción más, probablemente uno de los mayores aciertos de la película, con toda la agresión que eso supone para los que quedan vivos. Esos que siguen sin darse cuenta de que el amor en exceso puede ser igual de perjudicial que el odio.
Qué preciosidad.


8 comentarios:

dvd dijo...

De nuevo un claro ejemplo de: "¿Por qué no parar a tiempo en vez de dejar que nuestro ego invada nuestro escaso talento...?". Esta peli, superior a todas luces a la novela del sobrevalorado Eugenides, es un fresco e innovador ejemplo de cómo filmar un videoclip, hacerlo pasasr por cine y que nadie se dé cuenta. Bien, de acuerdo, la chica es joven y también está papá de por medio, que tiene lo suyo... vale, entretenida al menos. Lo malo viene después, cuando es capaz de no contar nada casi en dos horas y que vuelvan a aplaudirlo ¿? Lo de Maria Antonieta me lo reservo porque roza el gore.
Has tenido suerte de no comentar la de Japón; yo me lo estoy pensando, pero puede ser fuerte, la verdad...

Justo dijo...

Quizá sea videoclip, pero en ese caso es un videoclip estupendo. Humm, me parece a mí, querido DVD, que todo lo que huela a moderno te tira para atrás.. debe ser una fobia parecida a la que tiene Carlos Boyero.

A mí me gustan sus tres películas. Hablar de papá o del tiíto me parece que está de más en el caso de esta artista que se defiende muy bien por sí misma.
Estoy dispuesto a reivindicar María Antonieta hasta donde haga falta, con argumentos, claro; vamos, que te reto a un duelo dialéctico. Normalmente detesto los biopics, pero éste me pareció original, poco adulterado a pesar de lo que pueda parecer -la visión de ella es la misma que tuvo su mejor biógrafo, Stefan Zweig-, nada moralista ni ambicioso precisamente porque no aspira a retratar de manera redonda ni definitiva al personaje.
Es un acierto presentar a María Antonieta casi como si fuera una chica de ahora, y con música electrónica de fondo, quizá es la mejor manera de llegar a atisbar algo, de sentir una mínima empatía.

Y cosas que me encantaron de Las vírgenes suicidas, muchas, por ejemplo:

-La banda sonora de Air es maravillosa, y nada obvia -eso me gusta de una banda sonora, que no recalque lo que ya estamos viendo, que no sea machacona ni me hable del bien y el mal -tipo las de George Lucas o Spielberg-, sino que sugiera, acompañe-.

-La reaparición estelar de la añorada Kathleen Turner, en uno de sus mejores papeles.

-La escena en que una de las hermanas se queda tirada en el campo de fútbol, tras haberse entregado a su chico expresa como pocas veces he visto en la pantalla la congoja que puede llegar a sentir un adolescente.

-La película está rodada como si fuera una ensoñación, admite distintas lecturas: me gusta la que tú haces, RFP: el falso sueño americano, la distancia que media entre apariencia y realidad.

En fin, me encanta.

Un abrazo a los dos

Josito Montez dijo...

Mmmmm, no estoy de acuerdo. Eugenides es grande y esta película me decepcionó sobremanera. La novela está entre mis favoritas y me pareció una adaptación equivocada.
De la Coppola, sólo me gusta "Lost in Translation". Las otras dos me parecen el timo de la estampita.

Lola dijo...

Mi querido, admirado y amado RFP

Esta película me dejó K.O.
Estuve reflexionando sobre estas chicas, la propia lógica que ellas dictan y firman...los coqueteos con los chiquillos. Su inmensa tristeza.
Y el padre, personaje molesto e insoportable a quien dan ganas de dar un bofetón.

En el blog de Ricardo Baticón-Vaya peli más guapa o no- hay una entrada dedicada a la película muy amplia.

Preciosa película, querido RFP.
Apabullantes sentimientos.
Un beso.

dvd dijo...

Bueno, pero si he dicho que la que me gusta es ésta. Es simpaticota, cosa que no tiene la otra, la mala mala, Perdidos en Nippon, vamos. Sólo salvaría la escena del karaoke porque sintetiza a la perfección el cine de la Coppolita. Se entiende ¿no? Y lo de ser moderno... siempre ha sido algo pasado de moda... Abrazos correspondidos.

RFP dijo...

Nunca hubiese sospechado tan airadas reacciones ante una película así... aunque me temo que tiene más que ver con la Coppola en realidad. Resumiré mis puntos de vista respecto a lo dicho:

-a mi la de Japón me gusta, quizá menos que esta, pero para hacer cine nunca hubo que contar nada (p.e.Antonioni, cuyo cine no soporto, por otra parte).

-no he leído a Eugenides ni pienso hacerlo ahora mismo. Primero porque tengo fiebre y segundo porque me ha dado por la mitología griega y estoy esperando para empezar con Sofocles.

-Maria Antonieta me he resistido a verla porque el trailer se me pareció demasiado a las payasadas de Buzz Lurhmann (o como se escriba), que me podrán hacer mucha gracia... a la tercera, porque a la primera me dan ganas de cortarle el cuello.

-y lo moderno siempre estuvo pasado de moda, efectivamente, lo cual no quiere decir que no haya cosas que no estén mal.

Resumiendo: no se pueden contestar comentarios tras dos días sin probar bocado por una gastroenteritis que te tiene en el sofá tirado, porque se desata toda la mala hostia... En fin, aprovecharé para hacer la entrada del jueves.

Un saludo.

dvd dijo...

Hombre, que haya mejoría ante todo. No sé si un estado febril puede aguantar la tensión de Antígona o el descoque de Edipo Rey, pero bueno... Yo, desde luego, sigo prefiriendo el toque ingenuo de la Coppola que la soberbia expansionista de Luhrmann, al que considero un diseñador metido a director, y es que no es lo mismo, lo siento por su ego...
Caldito, reposo y buen cine es lo que te hace falta...

RICARDO BATICÓN dijo...

Apoyo la palabra final...Qué preciosidad... y Lost in Traslation... y en menor medida pero también Maria Antonieta. Me encanta Sofía Coppola. Te iba a comentar que yo esta peli la comenté en mi blog... pero he visto que Lola lo ha comentado ya. Gracias Lola.

Saludos!