martes, 16 de septiembre de 2008

Toma el dinero y corre.

Toma el dinero y corre (Woody Allen, 1969)

Ya advertí que como empezara con Allen este blog se iba a convertir en monográfico. Así que vamos a ello.
Toma el dinero y corre es considerada por muchos como una obra menor de Allen. Disiento de todas las formas posibles. Comedia absurda y fundamentalmente visual, es precisamente en esta obra donde Allen bosqueja lo que será el ideario que dará sus mejores momentos en sus posteriores films, y todo ello mientras conforma una película divertidísima acerca de la historia de un hombrecillo que, en búsqueda de la felicidad, es irremediablemente conducido a la comisión de delitos de las más insospechadas formas.


Escenas memorables, como el robo doble, la incorporación del personaje de Allen con su violonchelo a la banda de música de la ciudad, los padres (él echando pestes, ella llorando por lo que el padre dice de su hijo) con las gafas con bigote y nariz para que no se los conozca, los castigos de la cárcel... todas las situaciones que se nos presentan son hilarantes, al igual que los diálogos en este falso documental acerca de la vida de este pobre hombre que es tomado como ejemplo para lo que no se debe hacer. Y Allen desarrolló aquí, por si queda alguna duda, el personaje de su vida. Que las ha hecho mejores, no me cabe duda, que esta obra es genial tampoco, aunque muchos no estén de acuerdo.


2 comentarios:

sangreybesos dijo...

Me adhiero incondicionalmente a tu opinión respecto a esta película.

"Actue con naturalidad".

RFP dijo...

Gracias. Encantado quedo.