domingo, 28 de septiembre de 2008

La gata sobre el tejado de zinc

La gata sobre el tejado de zinc (Richard Brooks, 1958)


En esta película me enamoré de Paul Newman. Sirva por tanto como particular homenaje desde estas páginas a una de las mayores y a la vez más discretas estrellas que ha dado Hollywood. También con esta película me enamoré de Elisabeth Taylor, pero eso es otro tema.
Basada en una durísima obra teatral de Tennessee Williams, la película no deja de ser una transcripción de la obra con leves toques cinematográficos. Pero para lo que sirve fundamentalmente es para presenciar un magnífico duelo interpretativo entre la Taylor y Newman, que pocas veces han estado mejores. El resto de actores están a su mismo nivel, pero son ellos los que se llevan el gato al agua en esta historia de desamores. Del desamor de esa gata que anda detrás de un gato enamorado de otro gato.
La fuerza de la película sale tanto del libreto (que no muestra piedad por ninguno de llos miembros de la pareja) como de sus dos protagonistas, esa Taylor en permanente disforia ante lo inútil de su seducción, y ese Newman que jamás podrá querer a la mujer que tiene, ni a ninguna otra mujer, porque ya estuvo enamorado de otro hombre. Secreto a voces que no se verbaliza en todo el metraje (hubiera sido demasiado para la época), pero de la que no queda duda, ni para nosotros ni para el matrimonio.
Paul Newman nunca estuvo más guapo (Liz Taylor tampoco) y más atractivo. Era un gran actor y según dicen, mejor persona. Joanne Woodward lo llorará. Y todos los amantes del cine también. Con una vida pública ejemplar, es el único mito del Hollywood antiguo que no había caído en el ridículo y que, por lo tanto, seguía siendo mito. Pero ya nos dejó. Descanse en paz.

7 comentarios:

Lola dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lola dijo...

Querido RFP

Se nos fue Paul Newman, el de los ojos color azul cielo.
En esta película Brick no soporta a Maggie. Es de las mujeres más pesadas de la historia del cine. Brick...eterno, siempre eterno.

Nos quedan las películas de Paul Newman

Un beso, admirado y amado RFP.

Lo dijo...

Yo me enamoré de él cuando comenzó a envejecer, su mirada y su rostro se curtieron con los golpes de la vida y él se hizo más grande que antes. Tiene razón Lola, siempre nos quedarán sus películas y los grandes recuerdos que nos ha dejado.
Besos tristes.

Justo dijo...

Tennessee Williams fue un filón para el cine.

Simpatizo con Paul Newman, por la discreción de la que hablas, tenía pinta de ser una persona íntegra y templada, y eso no es fácil en ningún mundo, pero quizás menos en el suyo.

Con respecto al físico, debo ser el único del planeta al que no le decía nada. Quizás demasiado perfecto para mi gusto: me gusta un poco más de pimienta, algo más turbio.

La cervecita en Madrid, cuando quieras.

dvd dijo...

Cualquiera de Newman... ya son todas buenas. Es lo que tiene morirse y perpetuarse como mito... Cosas de dioses...

RICARDO BATICÓN dijo...

Pues chula la entrada Y bonito homenaje para el gran Paul... aunque yo me quedo sin lugar a dudas con EL GOLPE... qué gran peli!!

RFP dijo...

En fin, que casi todos estamos de luto (y lo digo porque acabo de pasarme por vuestros lugares y algún otro más y la profusión de elogios es impresionante) pero hay que seguir.