jueves, 11 de septiembre de 2008

Destrozando a... Chambao

Chambao.


En algún momento iban a tener que caer, y una referencia a ellos (o ella) que hizo Justo la semana pasada en un comentario me ha decidido, por más que me pueda quedar sin algún amigo.
Culmen del buenrollismo patrio, elevado a los altares por todos esos simples que entienden que la vida se desarrolla en base a discusiones filosóficas tipo “¿me voy de vacaciones a Ibiza o al Festival de Benicassim?” y herederos directos del post-hippismo trasnochado y el consecuente hedonismo mal entendido en que basan su atractivo turístico los dos lugares arriba indicados, Chambao sacó un primer disco (creo que entonces eran tres los componentes) que resultó más o menos original en su mezcla de chill-out (esa especie de electrónica light supuestamente relajante) y ¿flamenco?, con el que perpetraron canciones pegadizas (donde pegadizas=viscosas) en el que dejaban claro esa filosofía de vida en letras que podrían haber conformado parte de cualquier best-seller de autoayuda para lelos. Siguieron camino haciendo las mismas canciones, exactamente las mismas, en discos posteriores, y se convirtieron en ídolos de seudohippies con ansias de levitación, que era lo que se pretendía, mientras el grupo se iba desmembrando.
He ahí que a su cantante, la Mari (de Chambao, sin apellido parece que no cuela) le detectaron un cáncer de mama que salió hasta en los telediarios, y que sirvió para dar una publicidad inusitada al grupo y para que muchos amantes de los cuarenta criminales se dieran cuenta de que hay más formas de hacer ¿música? que El canto del loco y aprovecharan para encumbrarlos como si fueran buenos. La Mari (de Chambao), que ya se había quedado sola, aprovechó los efectos secundarios de la quimioterapia para colocarse un pañuelo en la cabeza y colaborar con todo el mundo, incluido un “sin cables” en la Mtv con Ricky Martin (dios, y empezaron con Nirvana y con Björk... cuán bajo han caído) en una canción romanticona estúpida que hemos tenido que oír hasta en la sopa. Y los de la asociación contra el cáncer en vez de denunciarla por oportunista, darán vítores, si lo veo yo...
La Mari (de Chambao) ahora se ha quedado sola. Porque Chambao, como era intuíble, es ella. Pero no es casualidad, la Mari (de Chambao) es una especie de mantis religiosa que ha ido devorando vía relaciones amorosas a sus compañeros uno detrás de otro, para quedar como la diva que siempre quiso ser. Y es que hay muchas formas de que se manifieste la histeria, si no te puedes convertir en glamourosa, hazte neo-hippie (o hippie-piji, que al fin y al cabo es lo mismo), empieza a hablar como si lanzaras mensajes, pero que todo lo que digas esté desprovisto de profundidad e intensidad, y todo el resto de subdesarrollados mentales te harán los coros. A ver si hay suerte y, en un ataque de gula, se come la cabeza a sí misma para no tener que seguir soportándola en las radios.


5 comentarios:

Justo dijo...

Jajajaja!!

Chico, mi más sincera ENHORABUENA por tan genial reseña.

Es simplemente lo que se merece Chambao.
A los que se enfaden.. yo les aconsejaría que comenzaran a oír música, porque es evidente que mucha no conocen todavía.

Un abrazo

Josito Montez dijo...

Querido, esta sección no tiene precio. Sólo te digo que suscribo una por una todas tus palabras. Bravo!

Lo dijo...

No soporto a Chambao. Y punto.
Ais, qué guardada te tenías esta sección y cómo disfruto con ella, jeje.

dvd dijo...

Me compré el primer disco porque le gustaban a mi pareja de entonces, que es inglesa, y bien que parece ésta una música milimetrada para el guiri de primer nivel afincado en España. Como un sucedáneo para los que tampoco quieran profundizar más en nuestras raíces. Luego es lo de siempre. Pero vamos, tampoco me parece que sean tan nocivos, los hay peores pero mucho. Peor es esa cosa llamada Bebe, por no hablar de Melendi, que es cosa fina el amigo...

RFP dijo...

A los tres primeros, no me animeis demasiado, que yo me enralo y esto puede terminar siendo el nuevo Tomate, y yo con cuatro querellas criminales.

dvd: Bebe tiene un par de canciones que no me disgustan, pero es cierto que como personaje es bastante insufrible, y respecto a Melendi... ya lo puse verde hace un tiempo, aunque no en profundidad. Lo mismo lo retomo para esta sección. Evidentemente Chambao no son nocivos, no dan para tanto, pero esta sección está para pasarse... y a mi es que me caen francamente como una patada en los h*****.